miércoles, 6 de octubre de 2010

Seis meses de cárcel por matar a su perro arrastrándolo con el coche

Un hombre vecino de Alcoletge fue condenado ayer en Lleida a seis meses de prisión por matar cruelmente a su perro, al que reconoció haber atado al coche arrastrándolo a través del camino de Bellvís hasta dejarlo abandonado moribundo junto a un puente. La pena fue sustituida finalmente por una multa de más de 2.000 euros.

La Justicia volvió a imponer ayer un castigo ejemplar en Lleida contra el maltrato animal, un tipo de delito cada vez más rechazado también por la sociedad civil. Los hechos, juzgados ayer en el Penal número 1 de Lleida, tuvieron lugar en diciembre de 2008, cuando inexplicablemente un vecino de Alcoletge decidió deshacerse de su perro de la forma más cruel imaginable.

Según reconoció el mismo acusado ante el juez, el día 4 de diciembre ató a su perro a la parte trasera de su coche e inmediatamente después se puso al volante de éste, arrastrando al animal por el asfalto cuando éste no pudo seguir el ritmo de la velocidad del vehículo.
De la escalofriante exposición de los hechos se desprende que el can, todavía vivo, dejó un rastro de sangre de al menos 700 metros detrás del coche, que siguió avanzando implacable hasta un puente, donde el propietario finalmente paró y abandonó moribundo al animal a su propia suerte.

Poco después el perro, que murió agonizando por las horribles abrasiones sufridas, fue hallado por unos agentes de la autoridad, que fueron los que abrieron diligencias por dicho acto de crueldad.

Llegados a una conformidad, el titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Lleida procedió ayer a imponer al autor de estos hechos una pena de seis meses de prisión y un año de inhabilitación en el desempeño de cualquier tipo de trabajo relacionado con los animales.
El juez, que remarcó que se había causado un “sufrimiento innecesario” al animal, accedió a sustituir la pena de cárcel por una multa de 2.160 euros. Asimismo, el juez advirtió al propietario del perro de que si incumple alguno de los pagos fijados ingresará automáticamente en prisión, pese a no tener ningún tipo de antecedente previo.

El primer caso de maltrato animal que llegó a los Juzgados de Lleida (en este caso como faltas, no como delito), tuvo lugar en 2007, cuando un vecino de la Bordeta arrojó a su perro de un cuarto piso. El animal no murió y se pudo recuperar de sus heridas.

Fuente: http://www.lamanyana.es/web/html/lanoticia.html?id=100864&seccio=sociedad&fecha=2010-10-06&sortida=03:00:00
Fecha: 06.10.10

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