sábado, 23 de octubre de 2010

Tuah sustituirá a María como madre en la familia de orangutanes de Santillana

La orangután María, cariñosa pero inexperta,
besa a Juliana, su segunda hija, en 2006.

Otro tremendo caso de explotación animal por parte de los humanos, pero esta vez disfrazado de protección animal y de especies en peligro de extinción.

Si separar a una madre, que además está embarazada, de sus tres hijos y su grupo familiar y llevarla a otro país, con otro grupo al que no conoce de nada y además llevarse a su hijo menor a otra parte con otro grupo que tampoco conoce de nada y a las hijas que quedan aquí les endosan otra madre adoptiva, embarazada también y a la que también han separado de su grupo, si esto es proteger a los animales y velar por su bienestar, apaga y vámonos.

El único motivo es que María ya nació en un zoo y claro, nunca aprendió de nadie cómo se criaba aun bebé, pero no veo que eso sea motivo para romperles todos los lazos familiares a María y a Tuah y castigarlas enviándolas a miles de kilómetros, solas. Imaginemos si esto nos lo hicieran a nosotros, ¿cómo nos sentiríamos?


La nueva hembra llega con un hijo de 7 años y está embarazada, como su predecesora, que ha sido enviada a Fráncfort para que aprenda a criar a su cuarto bebé.

La única familia de orangutanes de Sumatra de España, que vive en el Zoo de Santillana del Mar, va a sufrir un cambio radical en su composición. Si se extrapola a un hogar, sería el equivalente a un divorcio repentino en el que la madre, embarazada, se marcha a Alemania con unos primos. El hijo menor es enviado a estudiar interno a Inglaterra. El padre, que asume la custodia de las dos hijas, rehace enseguida su vida con una compañera también separada que aporta un hijo y llega encinta desde Suiza. Pero ni estos primates ni sus cuidadores han elegido esos destinos. Las decisiones las toma el Comité de Orangutanes del Programa Europeo de Cría de Especies en Peligro de Extinción (EEP).

La familia de Santillana del Mar estaba integrada, hasta la semana pasada, por Budi y María y sus tres hijos: Victoria, Juliana y Silvestre. El pequeño será trasladado al centro de primates Monkey World de Gran Bretaña en cuanto se tramiten todos los permisos para su desplazamiento, y su madre fue enviada al Zoo de Fráncfort el 14 de octubre. El Comité Europeo de Orangutanes ha decidido, a su vez, mandar al Zoo de Santillana, desde el de Zúrich, a Tuah, una hembra también embarazada, y a su hijo Dahudu.

Acabar con el biberón

María no ha podido críar a ninguno de sus bebés porque no sabe amamantarlos. En libertad, las hembras aprenden unas de otras, pero ella nació en cautividad y fue hija única. Le ha faltado adiestramiento. Victoria, Juliana y Silvestre han sido alimentados a biberón por los propietarios del Zoo de Santillana, José Ignacio Pardo de Santayana, y su esposa, Maribel Angulo. Al haber quedado María de nuevo preñada, el coordinador del programa europeo de conservación, Clemens Becker, ha ordenado su traslado al Zoo de Fráncfort, donde intentarán que críe a su cuarto hijo, tras observar cómo lo hacen otras congéneres con experiencia.

En Santillana, el objetivo es que Budi acepte a Tuah como nueva pareja y que Dahudu comience a convivir con Victoria y Juliana. Si todo sale según lo previsto por el EEP, cuando la nueva madre del grupo dé a luz, sus dos hijas adoptivas aprenderán de ella cómo se amamanta a una cría. Ambas alcanzarán la madurez sexual a los diez años. Para entonces, formarán un grupo separado con Dahudu y podrán reproducirse con él. La llegada de este joven simio, lo mismo que la marcha de Silvestre, pretende, entre otras cosas, evitar problemas de consanguinidad y garantizar una descendencia sana.

Tras la marcha de su pareja, Budi «está tranquilo. Estábamos muy preocupados por él, por cómo iba a reaccionar, pero come bien y no se ha deprimido. Victoria y Juliana, sus hijas, también siguen contentas», asegura Maribel Angulo. La bióloga Andrea González voló a Fráncfort para acompañar a María durante los primeros días en Alemania. «Queríamos que viera una cara conocida que la ayudara a adaptarse. María estaba un poco enfadada, pero se acostumbrará. Estará en un grupo familiar en el que hay un macho y una hembra mayores, otras dos hembras de su edad y un macho también joven», relata Maribel Angulo, que dentro de unos días viajará en avión con Silvestre en brazos para dejarlo en el Monkey World de Dorset, donde crecerá con otros ejemplares de su edad.

La polémica

Proyecto Gran Simio (PGS) ha solicitado al Zoo de Santillana del Mar que ponga fin al Programa Europeo de Cría de Especies en Peligro de Extinción con los orangutanes. Esta organización afirma que María «está siendo explotada sexualmente sin dejarla descansar entre parto y parto» y denuncia que se la «fuerce a tener más crías sin saber cuidarlas». Subraya, además, que «es importante garantizar el lazo y la unidad familiar». Pedro Pozas, director ejecutivo del PGS, opina que los programas en cautividad «sólo sirven para eso, aumentar la cautividad de estas especies», e insiste en que «la única forma de salvarlas es la protección del propio hábitat».

El director del Zoo de Santillana, Pardo de Santayana, replica que le parecería «perfecto que esta asociación dedicase sus empeños a recaudar fondos para enviar a Sumatra y Borneo y evitar que se talen bosques y se sustituyan por palmas, o también, si prefiere, que colabore con los Programas de Conservación 'ex situ' (en cautividad), que con muchas especies han dado resultados muy positivos». Pide a Proyecto Gran Simio que, «antes de difamar e intentar poner en duda el trabajo de muchos y disuadir a los visitantes de este zoo que va a cumplir 34 años, por favor no invente, pregunte y se informe».

Pardo de Santayana explica que cada embarazo de María ha ocurrido de forma natural y se ha vivido «con emoción» en el zoo.

Fuente: http://www.eldiariomontanes.es/v/20101023/cantabria/tuah-sustituira-maria-como-20101023.html
Fecha: 23.10.10

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