miércoles, 29 de diciembre de 2010

El toro huido del matadero fue capturado tras 24 horas en el monte

No pudo ser, pequeño. No pudiste salvar tu vida. ¡Lo siento tanto! Lo intentaste con todas tus fuerzas, huiste hacia la libertad, pero no te han dejado. Qué panico debió invadirte al ver lo que estaba a punto de sucederte, al oir los mugidos de terror de los que habían entrado antes que tu al matadero. Ese terror te sirvió para reunir todas tus fuerzas, romper la valla y salir corriendo para alejarte de la muerte. Ojalá os dejáramos vivir en paz. Todos los animales tenéis derecho a la vida, como nosotros, los humanos. Ya sólo me queda esperar que los trozos de tu cuerpo que se van a comer los humanos se le indigesten.

Apenas tuvo veinticuatro horas de libertad. El becerro de 500 kilos que huyó en la mañana del pasado lunes del matadero de O Porriño fue capturado ayer en los montes de Vigo por un nutrido grupo integrado por agentes de la Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil, trabajadores de Frigolouro y vecinos, además de un veterinario del zoo de Vigo que tuvo que disparar dos dardos con anestesia para conseguir capturar al ejemplar.

La odisea del joven toro comenzó a las once de la mañana del lunes cuando rompió una valla, esquivó a los empleados del matadero y enfiló hacia las vías del tren ante el asombro de todos. El animal fue visto por numerosos vecinos, que avisaron a la Guardia Civil y a la Policía Local, que lograron evitar que el ejemplar se colara en la autovía y causara algún accidente. Tras algunos escarceos, el astado se esfumó en los montes cercanos ayudado por su color marrón claro que le permitía camuflarse con el entorno. A primera hora de la tarde era avistado en Veigazaña, en Mos, donde nuevamente se le perdía la pista con la caída de la noche. La batida continuó ayer por la mañana, concentrándose en la zona numerosos medios de comunicación que emitían en directo la captura del animal.

La Subdelegación de Gobierno había ordenado que el animal no fuera abatido por la Guardia Civil a no ser que hubiera peligro para las personas, por lo que hubo que esperar a la llegada de un veterinario del zoo de Vigo para sedar al animal. La primera tentativa falló al ser más rápido el becerro, que se coló en el jardín de una vivienda cercana. Los gritos proferidos por los vecinos, que seguían con interés la odisea que se vivía en los campos de Veigadaña, y la actuación de los agentes permitió que el astado saliese de la finca y se desplazase hacia una zona en la que no había casas ni personas. Un momento que el veterinario aprovechó para la segunda intentona. Volvió a cargar la carabina deportiva y apuntó. En esta ocasión el dardo dio en el blanco. Era cuestión de esperar, ya que según comentó el encargado de realizar el disparo, la dosis era el doble de la que se usa en estos casos. Pese a esta precaución, el animal tardó varios minutos en dar señales de debilidad. Eso sí, lo hizo en una zona arbolada y de matorrales que dificultó su captura por parte de los empleados del matadero.

Las labores de captura fueron seguidas por los vecinos, alguno de los cuales recordó el cerco que en diciembre del 97 se vivió en aquella misma parroquia, aunque en aquella ocasión el detenido era uno de los huidos más famosos de la cárcel de Vigo, Marcos Cerezo Cancelas, alias ‘Canceliñas’, y no un becerro procedente de una explotación ganadera zamorana y cuyo destino era el matadero, donde será sacrificado dentro de unos días cuando desaparezcan los sedantes de su organismo.

Fuente: http://www.atlantico.net/noticia/120819/toro/huido/matadero/
Fecha: 29.12.10

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