sábado, 27 de febrero de 2010

Los refugios se desbordan tras la temporada de caza

Lupe es una podenca que tenía las patas fracturadas

Artículo de Esther S. Sieteiglesias

Termina el mes de febrero y con él la temporada de caza en España. Las protectoras de animales españolas saben que ahora empieza su «temporada alta»: marzo es uno de los meses en los que las cifras de abandono aumentan considerablemente.

«No importa lo bueno que haya sido el animal cazando, lo rápido y obediente, lo fiel y cariñoso... Todo eso ya no importa. Ha terminado la temporada de caza y ahora los perros se convierten en un verdadero estorbo y en un gasto innecesario», denuncia Carolina Corral, presidenta de la protectora ALBA.

La Comunidad de Madrid tiene a esta protectora contratada para que se encargue de los animales atropellados. «Curiosamente todos los de estas últimas semanas ya han sido podencos y galgos, todos», destaca Corral, que atiende a este periódico precisamente tras recoger a un galgo «desesperado» que vagaba por la carretera. «Ahora recogeremos a más de uno al día, el problema es que no podemos rescatar a ninguno hasta que no tengamos sitio en nuestro refugio, y no damos abasto; es una situación desesperante que se repite cada año».

En la Asociación Baasgalgo, que colabora con protectoras de galgos en todo el territorio español, también hablan de una situación parecida. Al preguntarle a Sandra Baas, su presidenta, si espera que el mes de marzo sea especialmente duro, reconoce que «ya lo está siendo. Me he ido a Córdoba, donde está nuestro refugio, porque han llegado 90 galgos y estamos desbordados».

En Extremadura también alertan del fin de la temporada de caza. Hace dos semanas, la protectora Prado de Don Benito también auguraba el abandono de miles de perros. Esta organización destaca que según cálculos de Ecologistas en Acción «existen unos 100.000 perros de usar y tirar». Olga Lama, presidenta de Prado, cuenta cómo esta semana en la localidad extremeña de Don Benito están llegando entre siete y diez galgos o cruces de caza.

Corral cuenta los distintos finales que puede tener un animal de caza. «Si ha sido muy bueno, se puede quedar como semental; si no, hay tres métodos: abandonarles a su suerte, ahorcarlos o dispararlos». La presidenta de Alba reconoce por otro lado que cada vez hay más cazadores que directamente nos los traen a los refugios. Un nuevo final que aunque demuestra un cambio de actitud a Corral le sigue sin valer. «Muchos de ellos nos cuentan cómo se han deshecho de sus perros y es terrible. Se escudan en que así es como se ha hecho siempre o en que vienen de un círculo rural».

A Corral le cuesta admitir que algo haya mejorado en los últimos años. En primer lugar recuerda que, aunque desde hace 20 años es obligatorio identificar a los animales con microchip, el 90% de los que recogen no lo lleva. «Las protectoras estamos muy concienciadas y se nos escucha más; sin embargo, todavía queda mucho por hacer».

A Lama le asombra lo que ocurre en Extremadura y describe lo que allí llaman «pudrideros»: «árboles en los que se ata al animal y se le deja allí». Pese a la lucha de las protectoras extremeñas, Lama advierte de que «ya están las perras embarazadas para la temporada del año que viene». El problema que ella destaca es que la gente no quiere a un perro de caza como animal de compañía y, por otro lado, los cazadores nunca se quedarán con un can que haya sido abandonado por otro cazador.

Fuente: http://www.larazon.es/noticia/5622-los-refugios-se-desbordan-tras-la-temporada-de-aza
Fecha: 27.02.10

¿Qué hacer con las orcas cautivas?

Kalina, la primera orca nacida en cautiverio, con su cría

El reciente ataque de una orca cautiva contra su entrenadora en el parque temático SeaWorld en Florida, Estados Unidos, plantea nuevamente la interrogante sobre nuestra relación con estos depredadores marinos.

Nadie sabe qué desencadenó el incidente y los expertos concuerdan en señalar que es casi imposible determinar la razón por la cual la orca, llamada Tilikum, reaccionó de esa manera.

Lo que sí queda en evidencia es la tensión que se genera cuando decidimos interactuar muy de cerca con estos enormes animales. También es un tema a debatir qué hacer con las orcas, también conocidas como ballenas asesinas, que siguen en cautiverio.

"Son animales altamente sociales que tienden a vivir en grupos cohesivos, así que es muy artificial capturarlas y mantenerlas cautivas en espacios reducidos", señala el doctor Andrew Footes, un experto en orcas de la Universidad de Aberdeen en el Reino Unido.

"Los eventos trágicos nos recuerdan que las orcas son unos animales salvajes, fuertes y muchas veces impredecibles", indica por su parte Danny Groves de la Sociedad para la Conservación de las Ballenas y Delfines (WDCS, por sus siglas en inglés).

Ataques aislados

Aunque no hay muchas informaciones al respecto, se han registrado al menos 24 ataques de orcas cautivas contra personas. A diferencia de lo que la gente suele pensar, los ataques de orcas en escenarios salvajes también pueden producirse.

El doctor Footes relata que el investigador Chris Pierpoint de la Asociación de Observadores de los Mamíferos Marinos estaba trabajando en la Antártida cuando fue víctima de un sofisticado y planificado ataque por parte de un grupo de orcas.

Las orcas salvajes de la región cooperan entre sí nadando juntas hacia las focas que flotan sobre el hielo, Al hacerlo forman una ola que desplazan a la indefensa foca del hielo al agua. "Eso le pasó a Chris", apuntó el doctor Footes aunque sin mayores consecuencias para el investigador.

"Son realmente incidentes aislados", aclara Footes. "Las ballenas viven en agua fría, así que no suelen tener mucho contacto con la gente".

¿Devolverlas al mar?

Lo que revela el más reciente ataque de una orca es lo poco que realmente se sabe de estos animales, ya sea que estén en cautiverio o en su hábitat natural. Apenas nos estamos empezando a dar cuenta de lo verdaderamente inteligente que son las orcas y lo compleja que es su sociedad.

Los estudios de las ballenas cautivas han ofrecido pocas pistas, aunque sí hay ayudado a revelar su comportamiento acústico.

"La ciencia no justifica el cautiverio", subraya el doctor Foote. "Algo que espero que salga de este desafortunado incidente es que se logre una seria discusión para lograr la retirada paulatina de estos parque marinos".

¿Entonces qué se puede hacer con estas orcas?

Una opción es esperar que no ocurra un incidente igual o asegurarse que no suceda, haciendo que los entrenadores no se acerquen tanto a la piscina.

Otra es sacrificar a las ballenas consideradas como demasiado peligrosas para estar en cautiverio.

La opción final y que parece ser la más aceptable desde el punto de vista de los derechos de los animales es devolver a las orcas a su hábitat original.

En repetidas ocasiones la WDCS ha pedido que las ballenas en cautiverio sean liberadas, sobre todo porque el cautiverio parece reducir drásticamente sus expectativas de vida.

El caso de Keiko

Pero no todo es tan simple como suena. Un estudio publicado el año pasado por científicos estadounidenses y daneses en la revista Marinos Mamíferos documentó los intentos de devolver a una ballena asesina llamado Keiko al océano.

Keiko en al Acuario de la Costa de Oregon en Newport, en 1998

Capturada en 1979 cuando tenía dos años, Keiko se hizo famosa como la estrella de la película "Liberen a Willy", que fue lanzada en 1993. Tras el éxito de la película creció la presión pública para que Keiko volviera al océano.

En 1996 comenzaron los entrenamientos para lograr su regreso y después de 2000 comenzó a ser sacada a mar abierto para que se fuese acostumbrando a la vida salvaje. Sin embargo, Keiko raramente interactuaba con orcas salvajes y nunca terminó integrándose a su hábitat natural.

También le costó aprender a cazar, sumergiéndose en aguas menos profundas y en menos ocasiones que las ballenas salvajes. A pesar de todos los esfuerzos de sus entrenadores, Keiko no pudo romper su necesidad de tener contacto humano y seguía o volvía a la embarcación que la acompañaba a mar adentro. Finalmente murió en 2003 cuando vivía semi cautiva.

"La liberación de Keiko demostró que soltar animales que han estado cautivos durante mucho tiempo es un gran desafío y si bien como humanos nos atrae la idea de liberar al animal, su supervivencia y bienestar puede sufrir un gran impacto", apuntaron los autores del informe.

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2010/02/100225_1830_orca_cautiverio.shtml
Fecha: 25.02.10

SeaWorld conservará a Tilikum

El suceso de la orca abrió el debate sobre la utilidad de los acuarios

Tilikum, la orca a la que se le atribuye la muerte de Dawn Brancheau, una entrenadora de SeaWorld, no será sacrificada ni liberada por la Administración del acuario.

Las medidas que tomará SeaWorld tras el suceso pasan por excluir al macho de 30 años de los espectáculos. También eliminarán permanentemente la posibilidad de que los visitantes acaricien a los cetáceos que forman parte de sus shows.

"Vamos a hacer cualquier cambio que tengamos para asegurarnos de que esto no ocurra otra vez (que un cetáceo ponga en peligro la vida de sus cuidadores)'', dijo el jefe de entrenadores de animales de los parques SeaWorld, Chuck Tompikins, según reseñó la agencia AP. El reporte de las autoridades indica que la orca arrastró a su entrenadora dentro del estanque, en pleno show, y la agitó varias veces hasta causarle la muerte.

Aniquilar al animal provocaría la inmediata reacción de la comunidad conservacionista contra SeaWorld, pese a que ha recibido muchas peticiones para que dispongan de la vida del mamífero. Liberarlo implicaría también condenar a un animal que, por tener ya varias décadas en cautiverio, sería incapaz de adaptarse a lo que se supone es su hábitat natural.

Pero de cualquier manera, el suceso en el que perdiera la vida una entrenadora de ballenas de 40 años abrió el debate sobre la conveniencia de criar y mantener animales salvajes en cautiverio para espectáculos. Un documento de Luis Bermúdez, especialista venezolano en cetáceos, expone las razones por las cuales son útiles los acuarios: " Las instalaciones de exhibiciones públicas son centros de recursos que le permiten al público general expandir sus conocimientos sobre la importancia de la conservación marina, la conducta humana responsable y los principios de la ecología".

También destaca el documento de Bermúdez que "mucho de lo que se ha aprendido en relación con la conducta y biología de mamíferos marinos se deriva del trabajo en cautiverio y pudiera, por ende, ser importante para un mejor entendimiento de como sustentar poblaciones en libertad".

Del otro lado del debate, están las consideraciones negativas sobre los acuarios. En este sentido, el mismo documento destaca que "el mantenimiento de mamíferos marinos en cautiverio en ningún momento contribuye a la conservación de las especies, ya que no es su objetivo. En algunos casos la captura de mamíferos marinos se ha realizado sin considerar el estatus residente o migratorio de las poblaciones y los números del stock o las relaciones con otras especies"; además "los tanques de concreto o plástico y aguas químicamente tratadas, no ofrecen ninguna similitud con su hábitat natural. Los mamíferos marinos en cautiverio no tienen la opción de escoger con quién compartir su espacio, como lo harían en condiciones silvestres; por lo tanto, los lazos sociales que forman estos animales se obligan o distorsionan en cautiverio".

Fuente: http://www.eluniversal.com/2010/02/27/ten_art_seaworld-conservara_1779923.shtml
Fecha: 27.02.10