jueves, 4 de marzo de 2010

"No es admisible un espectáculo que requiera el sufrimiento de un ser vivo"

El científico Jorge Wagensberg muestra una banderilla en el Parlament catalán

Taurinos y antitaurinos comparecen en el Parlament para debatir el veto a las corridas en Cataluña

Por Maiol Roger, Barcelona.- La Fiesta se somete a debate en el Parlament. La comisión de Medio Ambiente de la Cámara catalana escucha desde hoy a los comparecientes que deberán convencerlos de la abolición o la permanencia de las corridas de toros, tras la aprobación a trámite de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) , que reclama un cambo en la normativa para cerrar las plazas catalanas. Hasta treinta personas comparecerán ante los diputados, quince por cada bando.

Esta mañana ha sido el turno del apoderado de José Tomàs, Salvador Boix; del torero y ganadero José Miguel Arroyo Joselito; de Jaume Josa, miembro de la Plataforma para la Promoción y Difusión de La Fiesta ; Marilén Barceló, vicepresidenta de la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña; y la escritora Natalia Molero. En el bando de los que propugnan la abolición, está mañana han comparecido el científico Jorge Wagensberg y la escritora Espido Freire.

Las comparecencias han rodeado dos temas claves en el debate: sentimiento y ciencia.

Sentimiento, el que despierta el arte de torear entre los taurinos, y el de rechazo que sienten los animalistas ante la muerte del animal. Científico, la discusión entre los que consideran que el toro bravo ha nacido para morir y los que estiman que el animal sufre en la plaza. Los ponentes han rechazado el debate identitario: tanto los diputados de CiU y Esquerra, como los comparecientes, han negado argumentos identitarios en el debate.

Los pro taurinos han reclamado, primero, respeto, y han denunciado una persecución ante la tauromaquia en Cataluña: "Ser aficionado significa vivir en la clandestinidad y a resistir ante el ansia aniquiladora de la administración catalana", ha verbalizado Salvador Boix, apoderado de José Tomàs, que ha elogiado a la afición catalana por "entendida, emocional, y templada".

El matador de toros y ganadero José Miguel Arroyo y el apoderado del torero José Tomás, Salvador Boix, durante sus comparecencias esta mañana en el Parlament de Catalunya

"Vengo a suplicar que levanten la persecución y nos dejen vivir en paz y en libertad", ha reiterado. Joselito ha tomado la alternativa de Boix glosando la figura del toro y el toreo: "Hablamos de sentimientos, tradición, cultura, y valores. El toreo es un espectáculo de pasión, de vida y de muerte, de respeto. Yo soy diestro, y respeto a los animales", ha expuesto, y ha apostillado con una glosa del animal: "El toro de Lidia es el animal más hermoso del mundo, el mejor tratado, que desaparecería si se cerraran las plazas".

Joselito se ha negado a responder las preguntas de los diputados porqué algunas han sido formuladas en catalán. El biólogo Jaume Josa ha ahondado en el sentimiento de persecución que, asegura, sienten los seguidores de los toros en Cataluña: "Los aficionados que van a los toros son abucheados, insultados, y escupidos".

El más aplaudido

Las lecciones de lidia más aplaudidas, sin embargo, las ha dado un antitaurino, Jorge Wagensberg. Primero ha sido firme: "No es admisible un espectáculo que requiera el sufrimiento de un ser vivo". Y luego, ilustrativa. En su zurrón, que ha pasado sin problemas por los arcos de seguridad del Parlament, llevaba todo el arsenal utilitzado en una corrida de toro: la divisa, la pulla, la banderilla, la espada...todo bien afilado y brillante para deslumbrar a los parlamentarios. "¿Esto no duele? ¡Sí que duele!", ha sentenciado tras mostrar cada herramienta.

La escritora Espido Freire ha llevado la persecución a su terreno: "Es muy difícil ser antitaurina". Freire ha basado su exposición en glosar la capacidad del arte en captar sufrimiento que la realidad no debe transmitir, como los toros: "Para mi no existe ninguna diferencia entre los toros y otro tipo de espectáculos de maltrato animal", ha dicho.

Los antitaurinos han guardado sus mejores armas para la sesión de tarde: el etólogo Jordi Casamitjana desmontó los argumentos de los que defendían que el toro no sufría; y Jesús Mosterín, filósofo, ha provocado con su diatriba a los diputados más protaurinos, muchos de los cuáles han acabado visiblemente ofendidos. Casamitjana, experto en comportamiento animal, describió los cuatro elementos en los que se descubre el sufrimiento del toro: los gestos, con la boca abierta y los ojos cerrados; la expresión facial "que indica un sufrimiento fisiológico y cansancio"; la expresión verbal, con unos gritos "que demuestran claramente el sufrimiento animal"; y la no verbal, con gestos que denotan que, en su sufrimiento, el animal intenta huir. "Los indicadores nos demuestran que el toro sufre tan psicológicamente como físicamente", ha apostillado Casamitjana.

Cerrado el primer capítulo, el segundo lo ha destinado a desmentir otro de los argumentos principales de los protaurinos: el que consiste en asegurar que, muerta la Fiesta, se extingue la especie. "No hay duda entre los científicos que los toros de liria no son una especie ni una subespecia, sino que son creación de la actividad humana. Hay 1.300 millones de miembros de la especie, lo que quiere decir que, con o sin tauromaquia, no existe peligro de extinción. Y ha concluido: Desde un punto de vista ecológico y zoológico, los toros de lidia sufren individualmente y socialmente por culpa de las corridas de toros".

La opinión del filósofo

A la exposición templada y técnica de Casamitjana le ha seguido una aguda, irónica y dura del filósofo Jesús Mosterín, que ha ofendido a los más taurinos, que han protestado por el tono y las formas. "Hemos salido de la edad de piedra porque hemos ido rompiendo contradicciones. Las corridas de toros y correbous son salvajadas universalmente abominadas", ha dicho, y ha empezado a comparar: "A los países que no somos africanos, nos escandaliza que se corte el clítoris a las mujeres. Y a todos los que no son de España, Francia, o México les escandaliza mucho que se siga haciendo un espectáculo público del sufrimiento de los animales". Ha continuado con el argumento de la tradición taurina: "El maltrato a la mujer también es una tradición, pero se está combatiendo. También son tradición los secuestros en Colombia o en Palermo". "La tortura es más grave incluso que la muerte. Y hacer de la tortura un espectáculo, es más grave aún".

Rafael Luna, diputado del PP, ha protestado: "Usted no es nadie para venir aquí a dar clases de moralidad y de ética. Usted acaba de insultar a un montón de catalanes, llamándoles salvajes y poco éticos". Y Mosterín, en su respuesta, ha puesto la guinda: "Hay que evitar insultar a los catalanes y a los españoles identificándoles con una barbaridad tan execrable como las corridas de toros".

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/espana/admisible/espectaculo/requiera/sufrimiento/ser/vivo/elpepuesp/20100303elpepunac_3/Tes
Fecha: 03.03.10