viernes, 9 de abril de 2010

La elefanta Susi, en estado "crítico"

Barcelona, 7 abr (EFE).- Varias agrupaciones animalistas han denunciado hoy que el estado de salud de la elefanta Susi es "crítico" y que el animal podría morir antes del verano debido a las secuelas "físicas y psíquicas" que, según estas asociaciones, le han provocado las condiciones en las que vive en el zoo de Barcelona.

Los promotores de la campaña Libera a Susi (Libera, FAADA y Born Free Foundation) han informado que desde el pasado diciembre, el recinto de Susi se encuentra vallado para que el público no pueda acceder a la pasarela de observación y que se ha colocado una cámara para poder observar sus movimientos dado que ha sufrido desmayos.

"Susi en la actualidad es un espectro: sus costillas se pueden contar una a una a simple vista, sus orejas presentan heridas, y su rostro muestra el dibujo de cada uno de los huesos de su cráneo", explican en un comunicado.

Según estas organizaciones, las condiciones de vida de Susi -en un espacio que dicen es de 600 metros cuadrados- y de Yoyo, la otra ejemplar de elefante, están provocando daños en su salud que les llevará hacia una muerte prematura.

Precedentes

En el caso de Yoyo -que llegó al zoo para sustituir a Alicia, la anterior compañera de Susi ya muerta- aseguran que el animal sigue confinado en la instalación contigua "sin posibilidad de ser unida a Susi, a pesar de la publicidad engañosa puesta en marcha por el Zoo de Barcelona que las muestra a ambas juntas y rodeadas de vegetación por obra y gracias del 'photoshop'".

Reclaman por ello al Ayuntamiento de Barcelona que se traslade a ambos animales al zoo de estilo safari Sigean donde podrían integrarse a una manada ya existente con la ayuda de profesionales expertos en el manejo de elefantes.
Las organizaciones animalistas temen, en caso contrario, que Susi, de 37 años, pase a engrosar "en breve" las estadísticas que indican que los elefantes en zoos urbanos viven 40 años menos que sus congéneres que lo hacen en libertad y que llegan hasta los 70.

Las asociaciones denuncian los efectos traumáticos que tuvo sobre Susi el proceso de eutanasia de Alicia, cuyo cadáver fue cortado en su presencia con una motosierra, ya que la grúa con la que contaba el zoo no cabía por la puerta de entrada, con el agravante de que dejaron los trozos junto a ella durante toda la noche, ya que era la hora de salida del personal, que los retiró al día siguiente.

Los animalistas señalan que los elefantes tienen una estructura social compleja, son extremadamente afectivos y forman parte del grupo de animales con capacidad de autoconciencia junto a los delfines, grandes primates y los seres humanos.

Sin embargo, afirman las mismas fuentes, Susi parece todavía temer y rehuir a Yoyo, que cada día muestra por su parte "una gran necesidad de estar en compañía de otros elefantes" y ofrece muestras de estrés, angustia e "impotencia ante el encierro". EFE

Fuente: http://www.efeverde.com/esl/contenid...estado-critico
Fecha: 07.04.10

SUSI EN EL ZOO DE BARCELONA (vídeo de hace un año)



LOS ELEFANTES DEBEN VIVIR EN LIBERTAD Y EN GRUPOS FAMILIARES, NO VIVIR CAUTIVOS PARA USO Y DISFRUTE DE LOS HUMANOS

Ayuda a Susi y firma para su liberación


Firma aquí para pedir la liberación de las elefantas del Zoo de Barcelona:
http://www.liberaasusi.org/firma.php

Una vez más el Zoo de Barcelona ratifica en los hechos lo que los miembros de la campaña Libera a Susi (LIBERA, FAADA y BORN FREE FOUNDATION) afirmamos desde hace un año: que las condiciones de vida de Susi y Yoyo provocarían a estas elefantas daños en su salud física y psíquica, empujándolas hacia una muerte prematura.

Susi en diciembre de 2008, cuando ya era patente su mal estado físico y mental.

Desde diciembre de 2009, el recinto de Susi es inaccesible para los visitantes; Susi permanece en sus escasos 600 m2 (400 m2 menos de los 1.000 que tenía inicialmente) viviendo una agónica existencia, existencia que podría apagarse en escasos meses. Mientras, Yoyo sigue confinada en la instalación contigua sin ninguna posibilidad de ser unida a Susi, a pesar de la publicidad engañosa puesta en marcha por el Zoo de Barcelona que las muestra a ambas juntas y rodeadas de vegetación por obra y gracia del photoshop. Todo indica que Susi pasará a engrosar en breve las estadísticas que indican que los elefantes en zoos urbanos viven 40 años menos que sus congéneres que lo hacen en libertad, según el estudio publicado en la revista Science en noviembre de 2008, ya que en la actualidad cuenta con 37 años, mientras que los elefantes en libertad pueden alcanzar edades comprendidas entre los 60 y 70.

La vida de Susi nunca ha sido fácil: nacida en estado salvaje en 1973, no sabemos nada más de su biografía hasta el año 2002, cuando llega al Zoo de Barcelona procedente de Terra Natura, lugar en el que vivió 8 años en absoluta soledad. En Barcelona fue unida a Alicia, otra ejemplar de Loxodonta africana, quien se convirtió en la matriarca y a la que Susi estaba muy unida. En 2008, y tras incontables episodios de problemas estomacales variados producidos en la mayoría de los casos por la ingesta de juguetes y hasta de un banderín de los que delimitaban el recinto de las elefantas (banderines que fueron retirados tras estos hechos), a Alicia se le aplica la eutanasia, operación que comenzó con el lanzamiento de dardos calmantes delante de los visitantes; entre ellos se encontraba una clase de primaria de un colegio de Cadaqués, colegio que a raíz de lo traumático que resultó para los niños esta visita decide no programar más visitas a esta institución. Llamó la atención de maestros y profesores, sobre todo, observar a Susi tratando de quitar los dardos a Alicia.

Y es que el Zoo de Barcelona realizó toda la operación de eutanasia de Alicia delante de Susi; y en una muestra de desconocimiento e ignorancia de la etología de estos animales, no sólo hacen que Alicia muera delante de Susi, sino que al ver que la grúa con la que contaban para retirar el cadáver del zoo no pasaba por la puerta de entrada, decidieron cortar el cadáver de Alicia con una motosierra, hechos que también se produjeron delante de Susi. Como ya era la hora de salida del personal, dejaron los trozos de Alicia junto a Susi toda la noche, para ser retirados al día siguiente.

Debemos recordar que la muerte es, para los elefantes, un hecho traumático que repercute en todo el grupo social; tanto es así, que cuentan con ritos funerarios tales como visitar cada año el sitio en donde se encuentran los huesos de matriarcas ya muertas (en el caso de matriarcas estos restos son visitados incluso por otras manadas), o miembros queridos de su grupo social. Con una estructura social compleja, una memoria prodigiosa y extremadamente afectivos, los elefantes forman parte del grupo de animales con capacidad de autoconciencia, grupo formado por cuatro especies: delfines, grandes primates, elefantes y seres humanos.

Sin embargo, de espaldas a la ciencia, el Zoo de Barcelona sigue con su particular idea de que las elefantas se encuentran bien y afirman que pronto estarán juntas. Nosotros, por el contrario, afirmamos que a la luz de la ciencia este encuentro no se podrá producir: lo advertimos ya cuando en junio de 2009 llegara Yoyo al Zoo de Barcelona, procedente de Aqualeón. Hoy los hechos nos vuelven a dar la razón, aunque debamos lamentar que por el camino quedarán algunos cadáveres, como el de Alicia… y en breve el de Susi.

Susi en la actualidad es un espectro: sus costillas se pueden contar una a una a simple vista, sus orejas presentan heridas, y su rostro muestra el dibujo de cada uno de los huesos de su cráneo. Yoyo, mientras tanto, ve agravada su situación cada día que pasa ya que muestra una gran necesidad de estar en compañía de otros elefantes. La secuencia se presenta así: Yoyo, en breves intervalos de tiempo, se desplaza hasta la valla que la separa de Susi, ya que la escucha y la huele. Susi, que podría temer a Yoyo, se retira de la valla y se aleja; es entonces cuando Yoyo se aleja unos metros de la valla y comienza a sacudir violentamente su cabeza de arriba a abajo, en un movimiento estereotipado que desarrollan los animales en cautividad como forma de liberar sentimientos como el estrés, la angustia, la impotencia ante el encierro, etc.

Por todo ello, pedimos nuevamente al Ayuntamiento de Barcelona y al Zoo de esta ciudad que reconsideren el traslado de Susi y Yoyo al zoo de estilo safari Sigean, que está dispuesto a recibirlas, instalaciones en la que podrán integrarse a una manada ya existente con la ayuda de profesionales expertos en el manejo de elefantes.

Fuente: LIBERA! http://www.liberaasusi.org/

Para firmar: http://www.liberaasusi.org/firma.php

Barcelona exterminará 64.780 palomas en un año y medio

Palomas en Barcelona - Foto: Qué.es - Marta Becerra

El Ayuntamiento de Barcelona ha convocado un concurso público para sacrificar 64.780 palomas en 19 meses, una actuación a la que se destinarán hasta 118.750 euros. Y es que el exterminio -con la ayuda de capturas con redes- forma parte del procedimiento habitual del Consistorio para controlar la proliferación de estas aves, que se han convertido en una plaga que provoca múltiples problemas en la capital catalana.

Según explican desde la Agència de Salut Pública, los excrementos de estos animales no sólo ensucian sino que también son muy corrosivos, en especial sobre elementos de piedra y de metal. Además, contienen hongos, bacterias y parásitos que son perjudiciales para el medio ambiente y pueden producir enfermedades como la psitacosis, que causa fiebre y dolor de cabeza. El concurso municipal establece como condiciones para el sacrificio de estos pájaros que sea "indoloro" y que garantice "un efecto rápido e irreversible".

En París se utiliza desde 2003 otro método contra el aumento excesivo de estas aves: los palomares anticonceptivos. Estas guaridas dejan a los pájaros tener con naturalidad una primera cría, para que no abandonen el nido, pero impiden que se desarrollen los siguientes huevos.

Según el último censo municipal de palomas, que data de 2007, en Barcelona viven 256.000, que se reparten casi por igual en todos los distritos. La Agència de Salut Pública afirma que hace diez años había alrededor de 190.000 y que el número no para de crecer. Los lugares donde estos pájaros anidan con más frecuencia son los edificios antiguos, por sus agujeros y recovecos.

Alimentar a las palomas en la calle está penado con multas de entre 300 y 600 euros. La administración, sin embargo, no puede actuar contra los que les dan de comer en balcones. Los alimentos que los ciudadanos dan a las palomas atraen a gatos y roedores.

Fuente: http://www.que.es/barcelona/201004062010-exterminara-64.780-palomas-medio.html
Fecha: 06.04.10