sábado, 3 de julio de 2010

Rescatan a 130 perros de raza en un criadero ilegal

No habría sucedido de no ser por dos ciudadanas de Villaviciosa de Odón, Madrid, que se atrevieron a denunciar la situación de este criadero clandestino e ilegal. A partir de este momento, la Fapam (Federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa Animal de la Comunidad de Madrid) se puso manos a la obra y junto al Seprona, la semana pasada, logró cerrar el criadero.

La instalación no contaba con el reconocimiento de núcleo zoológico y mucho menos con la autorización de cría y venta de animales. Sin embargo, según la presidenta de Fapam, Matilde Cubillo, lo peor ha sido las terribles condiciones en las que estaban el centenar de jack russels, cockers, caniches... Cubillo reconoce que aunque lleva muchos años en «esto de la protección animal», nunca había visto algo parecido. Los 130 perros de raza vivían hacinados, amontonados en unas jaulas colocadas en batería, como en las granjas de gallinas.

«Muchos de los perros rescatados ni siquiera saben andar, estaban en jaulas con rejillas y jamás habían pisado suelo normal». De hecho, algunos canes presentan las patas traseras amputadas, «seguramente se las habrían pillado entre las rejillas», explica Cubillo, quien también destaca que los perros presentaban un tono anaranjado porque «el óxido de las jaulas les había teñido el pelo».

La presidenta de Fapam reconoció a LA RAZÓN que lamentaba profundamente que al propietario de este criadero ilegal le hayan dejado quedarse con cinco canes. «Evidentemente estamos ante un caso de maltrato continuado, deberían inhabilitarle para la tenencia de animales y como dice el artículo 30 de la Ley 1/90, se incautan de manera cautelar, tanto por el maltrato como por sus actividades comerciales ilegales». En el recinto también había gallinas y conejos, a los que la Administración tampoco ha permitido el rescate. Pero Cubillo no se rinde ante la manifiesta falta de control sobre los criaderos de España y su abogada va a solicitar las correspondientes explicaciones.

Los perros se han repartido por diversas asociaciones de la Fapam. Los están curando y vacunando para preparales para una vida mejor. Si alguien quiere ayudarles o darles una segunda oportunidad puede hacerlo en http://www.fapam.org/

Dentro de esta terrible historia, se ha producido un encuentro inesperado. Uno de los perros llevaba microchip. Descubrieron que había sido robado. Rápidamente, en Fapam se pusieron en contacto con su dueño, lo localizaron y le devolvieron a su can. «Está encantado de haberlo recuperado, se lo habían llevado de su jardín», explica Matilde Cubillo, «algo que demuestra el tipo de persona que era este ‘‘criador’’».

Fuente: http://www.larazon.es/noticia/1830-rescatan-a-130-perros-de-raza-en-un-criadero-ilegal
Fecha: 03.07.10

"Acariciar a un perro es como meterse en un spa biológico"

Entrevista en La Vanguardia a Aubrey H. Fine, máxima autoridad mundial en terapia asistida por animales

"Tengo 55 años. Nací en Montreal y vivo en California. Soy psicólogo pediátrico, y especialista en terapia asistida por animales (TAA). Estoy casado y tengo dos hijos veinteañeros. Tengo dos perros (Magic y PJ), algún lagarto, una cacatúa y otros pájaros. Respeto a todos"

Qué puede hacer un animal por mí? Insuflarle ganas de seguir vivo. ¡Puede darle la vida!

¿Tanto? Lo sé bien: llevo 30 años aplicando terapias asistidas por animales. La ciencia ya sabe de los efectos salutíferos del contacto con animales.

¿Qué animales? Yo empleo perros, por las facilidades que dan en entornos urbanos, pero pueden emplearse caballos, burros, gatos, pájaros...

¿Qué clase de pacientes trata así? Niños y adolescentes con patologías varias.

¿Qué patologías? Hiperactividad y déficit de atención, autismo, depresión, ansiedad, retraso mental, síndromes obsesivo-compulsivos, mutismo social, síndrome de Tourette...

¿Y todo eso se cura con perros? Los perros me asisten en la psicoterapia y aceleran los beneficios del tratamiento.

Lo entenderé mejor con un caso real. Diana era una niña de cinco años. Hablaba en casa, pero cuando salía, enmudecía: jamás había pronunciado una sola palabra en el colegio, en la calle, en casas de parientes...

¿Qué le pasaba? Era una mudez social, un bloqueo. Sus padres, muy preocupados, me la trajeron a la consulta. Se sentaron, y uno de mis perros adiestrados, Puppy,recostó su cabeza en el regazo de la niña. Yo noté que ella quiso decir algo, pero no pudo...

¿El perro está adiestrado para eso? Son perros muy cuidados y sensibles, y captan estados de ánimo. Los adiestro yo mismo. Con un gesto imperceptible, hice volver al perro a mi lado. Y le dije a Diana: "Si le dices ´Ven, Puppy´,¡verás como viene!".

¿Lo dijo? El padre sacudió la cabeza: "¡Diana no hablará aquí!". Pero Diana dijo: "Ven, Puppy".

¡¿Se curó?! ¡Un morro húmedo y un corazón tibio lo consiguieron! Se desbloqueó. No se curó ahí: siguieron cinco largos meses de terapia. Primero logré que Diana hablase conmigo, después con los profesores, después con los compañeros, después con todos...

¿Qué tiene un perro que no tenga un psicólogo? El niño o adolescente se protege del adulto mediante algún mecanismo de defensa, algún escudo; pero no levanta ese escudo ante el animal: no siente al perro como amenaza, sino como confortable manta de pelos.

Y baja la guardia. Establece una conexión puramente emocional, directa, amorosa... La ciencia médica no habla de esto, ¡pero ya va siendo hora!

¿La emoción y el amor como medicina? Yo soy también mago profesional, y uso trucos de magia y juegos de manos: abren una puerta en pacientes míos, niños que a partir de ese momento me aceptan emocionalmente, cooperan en la terapia... y así sanan.

¿Puede la ciencia medir los efectos del contacto con animales? Muchos estudios constatan que cuando acaricias a un perro desciende tu presión sanguínea, descienden las hormonas marcadoras de estrés y ansiedad, aumentan los neurotransmisores del bienestar...

Déjeme acariciar a este perrito... Por sus efectos salutíferos, ¡acariciar a un perro es como meterse en un spa biológico!

Bien visto. Dos días antes de que operasen a mi esposa de cáncer de mama, le regalé un cachorro de golden retriever. Se llama Magic. El vínculo emocional que establecieron ayudó ami mujer a recuperarse: sentir que un perro te quiere y te espera... ¡es un estímulo poderoso para querer vivir!

Sentir que alguien te quiere te da vida. En el caso de ancianos, que suelen sentirse progresivamente aislados, desconectados, ¡frecuentar a un animal los revitaliza! ¡Incluso ralentiza el alzheimer!: cuidar al perro ayuda a focalizar la atención, y el anciano pasa de ser cuidado a ser cuidador, ¡activo!

Los perros acabarán financiados por la Seguridad Social... Miles de años de convivencia con humanos han desarrollado en los perros hipersensibilidad para leer nuestro lenguaje no verbal y descifrar nuestros estados de ánimo.

¿Incluso una depresión, por ejemplo? Sí. Aldrin, adolescente de 14 años, se sentó con sus padres en la consulta: vestía chaqueta militar anchísima, gorra con visera a la altura de los ojos, atenazado por una depresión... Mi perro se tumbó bajo su silla...

¿Y eso? Interpretó que ese chico necesitaba protección... A los pocos días, él se autolesionó haciéndose cortes en los brazos... Cuando salió del hospital psiquiátrico, Aldrin pidió venir a mi consulta... ¡a ver al perro (no a mí)! Al verle las heridas del brazo, el perro empezó a lamérselas... Aldrin le abrazó, y rompió a llorar...

¿Y qué pasó luego? Aldrin quiso volver muchas veces, y así yo pude tratarle. Cinco años después era un buen estudiante universitario. Me remitía bellas cartas para el perro. Yo le respondía como si lo hiciese el perro... ¡Mi cartero sabe bien que en mi casa viven perros que mantienen intensa correspondencia!

¿Qué sabe hoy de Aldrin? Un día se personó en mi consulta, abrazó al perro y dijo: "Tú me curaste, ¡gracias!". Ver esta escena... justifica todo mi trabajo.

¿Cómo se llamaba ese perro? Heart: corazón.

Fuente: http://www.lavanguardia.es/lacontra/lacontra.html
Fecha: 03.07.10

Por qué los médicos deben preocuparse por el maltrato animal

MADRID.- Los actos de crueldad cometidos contra animales pueden reflejar una falta de empatía y un disfrute con el sufrimiento, pero su importancia no acaba ahí. Varios estudios reflejan cómo los menores que viven situaciones problemáticas en el seno de sus familias (abusos, violencia, etc.) pueden manifestar su ira con los más débiles, los animales.

Varios estudios, liderados en su mayoría por autores estadounidenses, han confirmado la relación entre la violencia contra los animales y los castigos físicos, las palizas o los abusos sexuales. Tanto los padres como los hijos pueden perpetrar estos actos y las víctimas son, preferentemente, las mascotas familiares.

Alrededor del 20% de los casos de crueldad animal intencionada también implica alguna forma de violencia familiar, señalan las estadísticas. "Estos comportamientos no son cosas de niños, hay que estudiar qué les pasa. Puede que estén viviendo una situación de violencia en sus casas", señala Núria Querol i Viñas, criminóloga y especialista en crueldad hacia los animales.

En los casos más dramáticos, se produce lo que los expertos llaman 'muerte por compasión', explica Querol, cuando son los propios niños los que acaban con la vida de sus animales para evitarles el sufrimiento que les infligen otros a ellos mismos.

Una forma de intimidación
Los ataques contra las mascotas no se realizan sólo por el mero placer sino que se emplean como arma para coaccionar o intimidar a las víctimas de los abusos. Esto es especialmente dramático en los casos de violencia doméstica. En un estudio realizado en 1998 con mujeres que habían sufrido la ira de sus maridos, el 71% de las participantes admitió que su pareja había amenazado, dañado o matado a su mascota.

"Esta situación puede provocar, incluso, que las mujeres retrasen lo más posible su salida del hogar, por miedo a que sus maridos hagan daño a los animales", explica Querol. "Se han dado casos en los que el agresor ha enviado imágenes o el sonido de una paliza al perro o al gato como chantaje a sus esposas maltratadas", añade.

Según un trabajo publicado en la revista 'Australian Family Physician', el temor por la seguridad de las mascotas es responsable de que entre el 18% y el 43% de las mujeres retrasen el abandono de una relación abusiva.

"La crueldad con los animales es, con demasiada frecuencia, parte de un paisaje de violencia en el que los menores participan y al que están expuestos", señala Frank Ascione, del departamento de Psicología de la Universidad de Utah (EEUU), en el Boletín de Justicia Juvenil. "Más aún –señala el estudio australiano- la crueldad animal eleva importantes cuestiones acerca de la naturaleza de la empatía y del tipo de sociedad en el que deseamos vivir".

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/07/02/neurociencia/1278089353.html
Fecha: 02.07.10

La concejala viguesa de Medio Ambiente se desentiende de 500 gatos callejeros

La asociación Proyecto Gato dice que Chus Lago «ordenó recogerlos y ahora no sabe qué hacer»

Las voluntarias de la asociación viguesa Proyecto Gato, que atienden a más de trescientos felinos ubicados en la protectora municipal y a otros doscientos repartidos por diversas casas de acogida, aseguran que no piensan abandonar a su suerte a los animales. Denuncian que la concejala de Medio Ambiente, la conocida alpinista Chus Lago, les ha rescindido el contrato con casi un año de antelación. «Ordenó recoger los gatos callejeros y ahora no sabe qué hacer con ellos; no vamos a dejar a los animales en manos de un verdugo», explica Beatriz Alonso, una de las voluntarias, quien añade que no descartan llevar el caso al juzgado.

El convenio, suscrito hace dos años a modo de subcontrata a través de la protectora de animales de Vigo, les daba derecho a disponer de 3.000 euros al mes. Con ellos se encargaban de dar de comer a los gatos y de esterilizarlos en clínicas privadas, lo que en este tiempo ocurrió con unos 1.500. Aquellos de los que se conocía la procedencia fueron devueltos a su lugar de origen, mientras que otros, en torno a 400, se dieron en adopción y el resto permanecen en el centro.

Las voluntarias se dirigieron en más de una ocasión a la concejala socialista para explicarle lo grave de la situación. El lacero municipal recogía todos los días diez o doce gatos y el espacio no daba para más. Chus Lago les prometió un recinto que no llegó a materializarse. No solo eso, sino que ahora les rescinde el contrato sin explicación alguna, cuando en realidad finalizaba en marzo del 2011 y prescinde de ellas cuando impulsa una nueva campaña de esterilización. La concejala declaró el miércoles a los medios de comunicación que 3.000 euros al mes «es una cantidad indecente para los resultados obtenidos».

Tampoco se les ha permitido utilizar el quirófano de la protectora, concluido en octubre, alegando que antes tiene que ser inaugurado.

Si las relaciones del Proyecto Gato con el Concello son inexistentes, no son mejores las que mantiene con la protectora de animales. Su presidenta, Amparo Roger, advirtió que «no se puede criticar a quien te da de comer en la mano», en relación a las críticas que ha lanzado Proyecto Gato contra la concejala de Medio Ambiente, lo que podría estar en el fondo de la rescisión del contrato.

Amparo Roger fue quien envió un fax a las voluntarias de Proyecto Gato para pedirles que se vayan y le entreguen las llaves de las instalaciones donde tienen a los felinos recogidos en la calle. Ellas no tienen intención de hacerlo, dicen, por temor a que sean sacrificados los animales como sucedía antes de que ejercieran su labor para el Ayuntamiento.

El incremento de gatos callejeros en Vigo, que en la actualidad se calculan en 3.700, y las consecuencias sanitarias que de este hecho se podrían derivar, han obligado a suscribir un convenio a seis bandas para su esterilización entre Universidad, colegios de veterinarios y biólogos, protectora de animales y Concello.

El decano de la Facultad de Biológicas, Pedro Pablo Gallego, explicó en la presentación de la iniciativa que, de no atajar la situación de forma inmediata, la expansión de los gatos callejeros podría llegar a suponer un problema de salud pública por la transmisión de enfermedades, al no existir ningún tipo de control sobre ellos.

Entiende que es un problema real al que es necesario poner freno. De lo contrario, aseguró, podrían llegar en diez años a 30.000, teniendo en cuenta que cada camada significa multiplicar por cuatro o cinco su número.

Aunque en estos momentos no existe un censo municipal de gatos, estima que hay 3.700 callejeros repartidos en ochenta o noventa colonias por distintos puntos de Vigo. Una de las calles del casco urbano que más felinos acoge es García Barbón, según Gallego. Los estudiantes de la Facultad de Biología participarán en el proceso de forma voluntaria.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2010/06/18/0003_8557095.htm
Fecha: 18.06.10

"La lectora particular"

Artículo del periodista Joan Barril sobre la muerte de su gata, Turca.

Ayer murió mi gata. Y me di cuenta de que, en la escala de mis preocupaciones y mis dolores, la desaparición de mi gata cobraba más importancia que la sentencia del Estatut. Los dos acontecimientos eran previsibles: todos los seres vivos mueren y todas las sentencias tienden a dejar un panorama peor. Pero mi gata me miraba a los ojos, y el Tribunal Constitucional y su club de fans prefieren la confirmación de su anticatalanidad a la experiencia de saber qué es lo que pasa en Catalunya. Este guión forma parte de la pequeña tragedia en la que nacemos. La intransigencia de una cierta España y la miopía de una cierta Catalunya forman la pinza que condiciona nuestra capacidad de ser felices y dialogantes.

Nunca hablé con mi gata, pero durante muchos años la he tenido siempre muy cerca de mí. Se instalaba a un metro de donde escribía y atendía a todas mis dudas. La amistad con mi gata respondía a un afecto intelectual, porque sus ojos, rasgados al mediodía y clamorosamente abiertos durante la noche, eran una magnífica pizarra sobre la que dejarme fluir en la experiencia compartida de pensar.

Mi gata en realidad no era mía, porque las gatas, como las mujeres, jamás serán de nadie. La trajo hace años mi hijo Lluís. Era muy pequeña entonces, blanca y atigrada y todavía asustada de su infancia en la calle, siempre buscando refugio debajo de los coches aparcados. Ella fue la que nos eligió como familia. Durante el primer día de su estancia en casa convoqué a mis hijos y les dije solemnemente que aquella gata tenía menos posibilidades de ser adoptada en nuestro domicilio que las de Turquía de ser aceptada como miembro de la Unión Europea. En aquel momento la bautizamos con el nombre de Turca. Y lo que son las cosas: Turca ha muerto en casa y Turquía continúa muy lejos de lo que es su continente natural.

El tópico insiste en la supuesta independencia de los felinos. Sin duda no demuestran la actitud sumisa de los perros, pero los gatos no pierden ocasión de demostrar algo que va un poco más allá de la simple relación alimentaria. Estoy seguro de que, en mi ausencia, Turca se acercaba a los papeles impresos y los leía con interés. De vez en cuando, Turca se tumbaba sobre el lomo pidiendo una breve caricia que nos hermanaba con todos los seres vivos. De su lento pestañear de ojos yo extraía la confirmación o el desagrado de mis precarias tesis. A veces Turca se daba importancia y caminaba por la minúscula repisa de la parte exterior del gran ventanal del comedor. A un lado el cristal, al otro el abismo. Y se sentía más querida que nunca porque ella, al igual que tantos hombres y mujeres, sabía que a menudo hay que poner el amor al borde del precipicio para que parezca más alto.

En los últimos tiempos de su vida sentía a veces su pequeño cuerpo enroscado sobre la colcha y no me hacía falta encender la luz para identificar ese ronroneo que buscaba el contacto de mi pie desnudo sobre su respiración angustiada. Si los gatos tienen siete vidas, Turca solo ha tenido una. Y me ha gustado compartirla como si ambos fuéramos orfebres de las piedras preciosas de la soledad.

Hay quien considera que los gatos forman parte del género de las mascotas, ese concepto que siempre implica la propiedad del humano sobre todo lo que se mueve. Turca no era mascota de nadie, sino compañera del silencio. Y hoy ese silencio ha dejado mi casa llena de un pequeño vacío. Incapaz de domesticarla, ella me domesticó a mí. Y ahora voy escondiéndome bajo los coches aparcados.

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/20100702/lectora-particular/360597.shtml
Fecha: 02.07.10

Localizan a los hijos de la osa 'Hvala' en un lugar de gran afluencia turística


La entidad ecologista Depana fotografió la última semana de mayo y las tres primeras de junio a los cachorros de la osa 'Hvala' de la Val d'Aran cerca de una localización turística, en el marco del seguimiento que realiza de los osos del Pirineo.

El experto en oso bruno y el fotógrafo profesional Oriol Alemany localizó a dos osos subadultos, uno rubio y otro marrón grisáceo, de sexo todavía por determinar.

Con toda probabilidad se trata de los osos 'Nhèu' y 'Noisette', hijos de la osa 'Hvala', que nacieron en las montañas de Bossòst en enero de 2009 y, como es normal en la especie, esta primavera se han emancipado de su madre, una vez ésta entró en celo en mayo.

Según los expertos, los dos hermanos permanecerán juntos un año más aproximadamente, hasta su separación definitiva. La confirmación definitiva de la identidad de los osos se conocerá cuando salgan a la luz los resultados de AND de los rastros recogidos por los guardas del Conselh Generau d'Aran, a quien Depana mantiene informado en todo momento de los movimientos de los osos.

Las fotografías fueron registradas cerca de un lugar de fuerte afluencia turística de la Val d'Aran, y para evitar interferir en una época sensible de su ciclo vital, en plena independización de su madre, no se han hecho públicas hasta que han abandonado el paraje.

En este tiempo los osos han estado comiendo hierba y plantas tiernas como es habitual en esta estación. De hecho, el 75% de su dieta es de origen vegetal. También se ha observado a los osos esporádicamente haciendo agujeros para buscar insectos, básicamente hormigas, para alimentarse.

El seguimiento se realizó a una distancia suficiente con prismáticos y telescopios, y las imágenes se obtuvieron con un potente teleobjetivo con la finalidad de no molestar a los animales, que se han movido a unos entre 1.600 y 2.000 de altura en una zona que alterna prados y bosques.

La osa 'Hvala' fue reintroducida en el Pirineo en 2006, y cobró notoriedad tras atacar levemente a un cazador. Entidades ecologistas aseguraron entonces que el ataque se produjo porque ésta se vio acosada en una batida de caza, y recordaron que se trataba de la primera agresión conocida de una osa a una persona desde el inicio del programa de reintroducción.

El Departamento de Medio Ambiente del Conselh Generau d'Aran calcula que existen entre tres y cuatro plantígrados como población estable en la Val d'Aran --si bien los animales entran y salen periódicamente de Francia.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/07/01/barcelona/1278006274.html
Fecha: 01.07.10