lunes, 27 de diciembre de 2010

El maltrato animal, haya o no ensañamiento, ya es delito en España

Entra en vigor la reforma del Código Penal: no llevar a la mascota al veterinario sabiendo que está enferma es motivo de condena

El maltrato a un animal doméstico sin necesidad de ensañamiento será considerado delito y podrá ser castigado con entre tres meses y un año de cárcel, así como con la inhabilitación entre un año y tres años para trabajar en cualquier oficio relacionado con los animales.

La reforma del Código Penal (art. 337) que entra en vigor hoy mantiene las penas, pero aumenta la protección. De hecho, incluye más novedades relacionadas con las acciones relativas a dejar «animales feroces o dañinos» sueltos o «en condiciones de causar mal», lo que será castigado con una multa de 1 a 2 meses (en lugar de los 20 a 30 días actuales). Abandonar a un animal doméstico de manera que «pueda peligrar su vida o su integridad» se castigará con 15 días y 2 meses (y no con 10-30 días).

Con el cambio podrá considerarse delito matar a un perro de un disparo o no llevar al veterinario a la mascota sabiendo que está enferma y que puede acabar con lesiones graves o muerta. «Ha habido juicios en los que se ha disparado a un animal, pero como éste murió con el primer disparo, se consideró que no había habido ensañamiento y fue absuelto el acusado. Con la nueva redacción, este caso sería claramente una sentencia condenatoria», ha apuntado en declaraciones a Servimedia, Daniel Dorado, abogado especializado en legislación animal.

Fuente: http://www.abc.es/20101223/sociedad/maltrato-animal-codigo-penal-201012231013.html
Fecha: 23.12.10

Se cumplen 25 años de la muerte de la naturalista Dian Fossey

Como un tributo a la sorprendente lucha que realizó la naturalista estadounidense Dian Fossey, misma que le costó la vida el 27 de diciembre de 1985, fue creado cerca de Yaound, capital de Camerún, un parque nacional para proteger al gorila del Río Cross, que a la fecha sigue siendo el más amenazado.

El Parque Nacional de Takamanda se une al Nacional del Río Cross de Nigeria, formando un gran espacio protegido transfronterizo. Entre ambos lados de la frontera se calcula la existencia de al menos unos 315 de estos gorilas, más de la mitad de su población total mundial, además de otras especies también amenazadas.

La página web del diario elpaís.com, recuerda, con motivo de los 25 años del asesinato de Fossey que los animales no entienden de fronteras políticas, y este espacio compartido entre Nigeria y Camerún permite a las especies desplazarse libremente y a la vez ser protegidas por personal capacitado de los dos países, como era el ideal de Dian Fossey.

La naturalista estadounidense fue la máxima protectora de los gorilas de los Montes Virunga, en África Central, y murió asesinada por defender la vida en libertad de estos primates.

Fossey nació en la ciudad de San Francisco, Estados Unidos, el 16 de enero de 1932 y debido a la separación de sus padres, cuando apenas contaba con tres años, tuvo una infancia desgraciada, lo que le hizo formarse como una mujer tímida pero de carácter fuerte.

La unión de su madre a una nueva pareja no mejoró su situación familiar, ya que su padrastro ejerció sobre ella un maltrato psicológico, lo cual, lejos de debilitarla, la impulsó a estudiar con más ahínco en el intento de huir de esa situación.

En 1954, obtuvo la licenciatura en terapia ocupacional por el San José State College y después hizo una especialización en el Kosair Children's Hospital, de Kentucky, donde existía una importante área en la que se investigaban modernas técnicas de trabajo con niños de educación especial.

Poco tiempo después cayó en sus manos el libro escrito por el zoólogo George B. Schaller, primer texto especializado en gorilas de montaña, en cuyas páginas Fossey encontró narraciones sobre el hábitat y comportamiento de estos grandes simios, pero también cifras alarmantes sobre su censo.

De acuerdo con dicho escrito, quedaban alrededor de 500 ejemplares en la zona de África Central, enmarcada por ocho volcanes situados entre la República Democrática del Congo, Uganda y Ruanda Fossey sintió entonces el llamado de la naturaleza y, en 1963, viajó al continente africano con más emoción que conocimientos, dispuesta a luchar por la preservación de aquella especie.

En 1966 entró en contacto con el antropólogo Louis Leakey, a quien le mostró algunos de sus artículos sobre gorilas que publicó en revistas no especializadas, lo cual le valió ser seleccionada para llevar a cabo un censo en África.

Dian llegó a las faldas de los montantes Virunga en 1967 y ubicó su campamento base en Karisoke, donde permaneció varias semanas hasta que pudo localizar su primer grupo de gorilas. Al año siguiente se instaló en Zaire y luego en el Congo.

Desde entonces su propósito fue estudiar a fondo el comportamiento de esta especie, sin tener conocimientos de zoología pero sí mucha voluntad y un verdadero amor por la naturaleza, en particular por estos mamíferos, que llegaron a ser para ella como de su familia.

Al poco tiempo de internarse en las montañas de Virunga, la inestabilidad política de la zona la obligó a establecerse en la frontera con Rwanda, lugar donde fundó el Karisoke Research Center.

Sus estudios cambiaron las nociones que se tenían acerca de los gorilas, sobre los cuales existía el prejuicio de que eran extremadamente violentos y carnívoros, mito que alimentaron películas como "King Kong".

Además de estudiar a estos animales, parte de sus esfuerzos los dedicó a crear conciencia contra la caza furtiva, que estaba acabando con los gorilas, y para ello creó la Fundación Digit, con la que recaudó fondos que ayudaron a la conservación de estos animales.

Sin embargo, fue debido a su extraña fascinación hacia estos primates que muchos la rechazaron, pues la consideraban una persona inestable que prefería tener contacto con gorilas que con humanos, como pasó realmente sus últimos años.

Por esa defensa de los gorilas y la denuncia y persecución de la caza furtiva, Fossey fue perseguida y el 27 de diciembre de 1985 falleció brutalmente asesinada a machetazos en su dormitorio del Centro de Investigaciones de Karisoke.

El reporte oficial del gobierno de Rwanda señalaba que había sido asesinada por asaltantes, luego, en agosto de 1986 acusaron del crimen a Wayne McGuire, estudiante que hacía su tesis doctoral bajo la asesoría de Fossey, por supuestos celos profesionales, aún cuando se sabía que había sido obra del jefe de los cazadores furtivos.

En 1988, la vida y obra de Fossey fue retratada en la película estadounidense titulada "Gorilas en la niebla (Gorilas in the Mist)", dirigida por Michael Apted y protagonizada por Sigourney Weaver.

Fuente: http://enelshow.com/news/2010/12/26/45143
Fecha: 26.12.10

El sino fatal de los cuidadores de orcas

Alexis Martínez y Dawn Brancheau, muertos por ataques de orcas cautivas.

"Es el momento de que los legisladores trabajen para que esto no vuelva a ocurrir", reflexiona Mercedes. Y ocurrió en la mañana del día de Nochebuena del pasado año, cuando su hijo Alexis Martínez, adiestrador de orcas del Loro Parque, fallecía tras ser agredido por «Keto», nombre con el que se bautizó a uno de los cuatro cetáceos que explota el zoológico tinerfeño. «Es una brutalidad tener en estanques a unos animales potencialmente peligrosos. Ya han muerto dos personas, y la administración debería tomar cartas en el asunto», añade Estefanía, pareja de Alexis.

Dos meses después de la muerte del joven, de 29 años, su colega Dawn Brancheau fallecía en el «Sea World» de Orlando, en la Florida estadounidense, tras el ataque de «Tillikum», otra orca macho. Precisamente los mamíferos que ejecutan los showsen el Loro Parque pertenecen al célebre «Sea World», lo que propició que Alexis y Dawn —juntos, en la imagen de arriba— trabasen amistad después de una visita de ésta a las instalaciones del zoo tinerfeño en 2007. «Desconocíamos la realidad de estos cetáceos y, desgraciadamente, la muerte de Alexis nos ha educado en la biología de unos animales que no deberían estar en cautividad bajo ningún concepto», lamenta Mercedes, quien, como Estefanía, afirma que las explicaciones del Loro Parque tras el suceso no le resultaron convincentes.

El informe médico forense derivado de la autopsia al cadáver del adiestrador, al que tuvo acceso ABC, reveló múltiples fracturas —«de toda la parrilla costal anterior», de esternón, costales...—, lesiones —«pulmones contundidos con desgarros de la pleura», «hígado con rotura-desgarro amplio»...— y la mordedura del cetáceo: «Las marcas redondeadas del examen externo son compatibles con las marcas de los dientes de una orca. La morfología puede quedar parcialmente atenuada por el traje de neopreno que lleva el personal durante el trabajo». En cambio, el 26 de diciembre, dos días después del accidente, el Loro Parque distribuyó una nota en la que, amparándose en los «datos preliminares», explicaba que Alexis «no presentaba signos de violencia, ni golpes o mordeduras, siendo la falta de oxígeno la que, al parecer, le causó la muerte, descartándose un ataque». El referido informe y las diligencias del caso, aún abierto, sí hablan de la «agresión» y el «ataque» del animal. Desde el zoológico, ubicado en el municipio del Puerto de la Cruz, alegan que los primeros comunicados atendieron a la información de que disponían en ese momento; de ahí —justifican— las divergencias con respecto a los posteriores análisis.

Sea como fuere, a la muerte de Alexis, que realizaba un ensayo previo a la celebración del espectáculo cuando «Keto» lo atacó —los testimonios de sus compañeros así lo relataron— le siguió, apenas 60 días más tarde, la de su amiga Dawn, un desgraciado suceso que contempló parte del público que, solo minutos antes, había asistido a una de las funciones del espectáculo en el «Sea World» de Orlando. El eterno debate sobre la conveniencia de este tipo de showsy el cautiverio en estanques de estos animales volvía así a la actualidad en forma de tragedia.

En conversación con este diario, una portavoz del Loro Parque defendió este tipo de actividades como un «vehículo de sensibilización y descubrimiento de especies», lo que permite a los visitantes del recinto profundizar en el conocimiento sobre determinados animales, su comportamiento, sus amenazas, etcétera.

Mercedes y Estefanía, sin embargo, se preguntan «cómo se sentirán las orcas condenadas a vivir en tan reducido espacio» y lamentan no haber manejado la información de que hoy disponen cuando Alexis aceptó el trabajo de adiestrador de estos grandes mamíferos marinos. «No tenemos nada en contra del animal, más bien al contrario, y tampoco resentimiento alguno, porque sabemos que Alexis ya no va a volver. Pero sí creemos que es momento de que se termine con este tipo de espectáculos, que en nada son educativos y que, además, resultan potencialmente peligrosos», comentan.

La propia Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Santa Cruz de Tenerife, en el informe derivado de la investigación posterior al suceso —al que también tuvo acceso ABC—, llama a las autoridades a debatir la conveniencia de los espectáculos con este tipo de animales y advierte de lo «imposible» del «cumplimiento del más importante principio de la actividad preventiva, el de la evitación de los riesgos». En esta línea, el documento incide en que «dada la especial peligrosidad de la actividad de estos trabajadores, el debate sobre la eliminación de los riesgos laborales debe centrarse en dos puntos: en primer lugar, sobre la autorización o no de actividades de esta naturaleza y, en segundo lugar, sobre el nivel de medidas correctoras exigibles una vez que la actividad está autorizada». Cabe recordar que ya en 2007, más de dos años antes de la agresión de «Keto» a Alexis, la bióloga marina Claudia Vollhardt estuvo cerca de morir a raíz de un incidente —nunca del todo aclarado— con otra de las orcas del Loro Parque.

Desde el zoológico, aseguran recordar todos los días al joven, aún más en estas fechas. La familia de Alexis, su madre y su novia creen que es momento de reconsiderar estos shows, a fin de evitar la posibilidad de más muertes y, sobre todo, «para que ninguna familia pase por esto». Con este objetivo, tienen claro que lucharán «para que no vuelva a ocurrir; por las personas y por los animales».

Fuente: http://www.abc.es/20101226/sociedad/sino-fatal-cuidadores-orcas-20101226.html
Fecha: 26.12.10

Desnudos contra el maltrato animal

Dos activistas han posado este domingo semidesnudos y con sus cuerpos pintados como si fueran tigres ante la Plaza de Toros de Alicante, donde está instalado el Circo Alaska, para protestar por el uso de animales en circos y pedir su "boicot".

Junto a ellos, se han concentrado otros activistas de AnimaNaturalis y Alicante Animalista, organizadores de la protesta, con carteles en los que se podían leer lemas como 'No a los circos con animales' o 'Los animales no son payasos'.

La portavoz de AnimNaturalis en Valencia, Natalia Rizzo, ha señalado que los circos con animales "son recintos crueles donde se carece de ética y respeto por los animales, fomentando la falta de respeto a ellos".

"Maltratan físicia y psicológicamente a los animales y les obligan a vivir una vida precaria, en un estado de cautiverio extremo", ha afirmado Natalia Rizzo, quien ha destacado que la "meta" de AnimaNaturalis es "concienciar a la gente para que no asista a este tipo de espectáculos".

Según AnimaNaturalis, los animales de circo suelen vivir en pequeñas jaulas donde "apenas se pueden mover o permanecen atados, no se desarrollan naturalmente y padecen importantes daños psicológicos".

Este "confinamiento extremo" lleva a los animales, según la ONG, a padecer "zoocosis, una neurosis que deriva en comportamientos repetitivos o estereotipados, como deambular, dar vueltas en círculos, lamer los barrotes de las diminutas jaulas, apatía, agresividad y hasta coprofilia, es decir, ingerir sus propias heces".

La asociación de defensa de las animales asegura los caballos y elefantes pasan hasta el 96% del tiempo atados a cuerdas de poca longitud. Por su parte, los tigres y leones pasan entre el 75 y el 99% de sus vidas en jaulas situadas de tres metros cuadrados ubicadas en los camiones.

"El animal es forzado, por obligación, a adoptar comportamientos anormales y artificiales", ha asegurado Natalia Rizzo, quien ha indicado que un animal en un circo "jamás puede desarrollar sus instintos de una manera natural".

AnimaNaturalis ha realizado en los últimos meses acciones similares en varios pueblos y ciudades de Cataluña, Madrid y Palma de Mallorca y, según asegura la ONG, ha conseguido que algunos ayuntamientos hayan prohibido la instalación de circos que usen animales en sus espectáculos.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/12/26/alicante/1293366179.html
Fecha: 26.12.10