sábado, 20 de agosto de 2011

Gatos como terapia para presos en una cárcel de EE.UU.

¡Bravo por la iniciativa del sheriff Kramer! Estoy segura que el ambiente y el estado de ánimo de los presos va a mejorar muchísimo.

Nemo, Sarge y Boots son tres gatos adoptados por el sheriff del condado, Jerome Kramer, con un único objetivo: ejercer una influencia positiva en los reclusos.

Washington, EU.- Los últimos en ingresar en el Centro de Detención del Condado de Lincoln tienen muy poco en común con el resto de presos que cumplen condena en esta cárcel del estado norteamericano de Nebraska. Y es que Nemo, Sarge y Boots son tres gatos adoptados por el sheriff del condado, Jerome Kramer, con un único objetivo: ejercer una influencia positiva en los reclusos.

Y por el momento el experimento, que comenzó a principios de agosto, ha sido un éxito, aseguró el sheriff Kramer en conversación con la agencia dpa.

"Los dos primeros (gatos) funcionaron tan bien que acabamos de añadir un tercero", dijo en referencia a Boots que, al contrario que sus otros dos compañeros, fue destinado a la sección de mujeres de la cárcel.

Nemo, un juguetón gato color canela y rayas anaranjadas, aunque muy distintas de las gruesas rayas grises del uniforme carcelario en esta prisión, es "residente" en la célula de los presos a los que se les permite realizar algunos trabajos. Sarge, blanco con manchas grises, hizo por su parte de la célula de seguridad mínima su "nuevo hogar", como escribió Kramer en la web de su oficina al dar a conocer a los nuevos "miembros" de la prisión.

Cada gato comparte zonas comunes o dormitorios con unos 20 presos, que según Kramer no necesitan ni siquiera que les pongan horarios para hacerse cargo de ellos porque "todos parecen dispuestos a hacer su parte, les gustan los gatos y no quieren perderlos".

Kramer, un sheriff con 30 años de experiencia en el ámbito policial, incluido el carcelario donde comenzó su carrera, llevaba años acariciando la idea de usar a animales domésticos como forma de terapia para los presos en materia de reducción de estrés, eliminar tensiones e incluso "reducir la presión sanguínea".

Pero sólo ahora que la cárcel de su condado estrenó unas nuevas instalaciones se atrevió a ponerla en práctica. "Este nuevo edificio nos permite clasificar mejor a nuestros reclusos, así que cuando pudimos mudarnos y proporcionar un ambiente seguro para los gatos, me decidí a intentar" el experimento felino, explicó a dpa.

Una idea que le surgió de observar los efectos benéficos que tienen los gatos en las residencias de ancianos y enfermos. "Si funciona en una residencia, ¿por qué no aquí? Es el mismo escenario: la gente no puede salir y tenemos los mismos problemas de confinamiento y depresión y, además, a veces el tiempo libre se convierte en travesuras, así que lo que tenemos que hacer con estos reclusos es mantener su tiempo ocupado, hacer que pasen los días y conseguir que cumplan su condena", sostuvo Kramer. "No estamos aquí para castigarlos y queremos que pasen esto con la cantidad mínima de incidentes, y los gatos parecen estar ayudando", señaló.

Que se lo digan al preso Guy Meyers, uno de los reclusos encargados de cuidar de Nemo. "Uno de los presos dijo que iban a deshacerse del gato y yo dije '¡oh, no!' (los gatos) te sacan lo mejor de ti mismo, como los niños", dijo a la cadena de televisión local KNOP-Tv, que mostró a los reclusos acariciando a los animales, cepillándolos y lanzándoles juguetes que los felinos atrapaban felices.

El sheriff Kramer también ríe al recordar la reacción de los presos cuando les amenazó -"en broma", especifica- con quitarles los gatos. "No fueron unas palabras muy populares, realmente disfrutan de los gatos", señaló.

Hasta aquellos reclusos que en un principio se mostraron reticentes a aumentar el número de población carcelaria, que ronda en Lincoln entre los 80 y los 90, con "presos" de cuatro patas parecen ya estar encantados con sus nuevos compañeros de celda. "Ahora dicen que quieren quedarse con los gatos, han cambiado totalmente de opinión", aseveró Kramer, según el cual ni siquiera ha habido quejas por posibles alergias.

Y tampoco los felinos, rescatados de un refugio para animales callejeros, parecen tener reparos a estar abocados a pasar el resto de su vida entre rejas. "Estos gatos podrían haber sido sacrificados. Ahora tienen un agradable hogar para estar toda su vida", afirmó Kramer. "Son queridos y los van a cuidar, tienen una cama blanda y juguetes, no podrían estar mejor".

Fuente: http://www.vanguardia.com.mx/%C2%BFgatoencerrado?siperocomoterapiaparapresosencarceldeeu-1071463.html
Fecha: 18.08.11