domingo, 23 de octubre de 2011

Ladrón de pingüinos

Un turista español quiso llevarse dos huevos de Punta tombo. Lo descubrieron y le sacaron el pasaporte. En la reserva ya hay 300 mil ejemplares.

Un turista español intentó robar dos huevos de Pingüino de Magallanes en la reserva continental de Punta Tombo pero fue sorprendido por los guardafaunas. El hecho ocurrió durante la semana que pasó. El jefe de guardafaunas de la reserva Roberto Rafa le retuvo el pasaporte y lo envió a Gendarmería Nacional. Ahora, el turista hispánico deberá pagar una multa para recuperar su documento.

De acuerdo a lo narrado por el propio Rafa, el hecho fue descubierto por jóvenes que se encuentran realizando un trabajo de estudio sobre los pingüinos. El turista español había guardado los dos huevos en un bolso y se los llevaba. “Cuando lo sorprendimos y le preguntamos por qué lo hacía nos respondió que se los quería llevar de recuerdo”, contó el propio Rafa. Lo cierto es que los pudieron recuperar y devolverlos a su nido para que la hembra les siga brindando su calor hasta que nazcan los pichones.

Es la época en que la hembra pone los huevos en la reserva continental más importante del Pingüino de Magallanes. En este momento hay en la reserva alrededor de 300 mil ejemplares. Se espera que para noviembre cuando se produzcan los nacimientos y lleguen más parejas la cantidad ascienda a 900 mil. Y en enero, con la llegada de los juveniles, se tocará al tope: 1.200.000 ejemplares.

El Pingüino de Magallanes llega a Punta Tombo todos los años a mediados de setiembre para reproducirse y cambiar el plumaje. Para arribar a la colonia, los ejemplares nadan miles de kilómetros desde el sur de Brasil. Permanecen en Tombo hasta mediados de marzo. Según lo comentado a Jornada por los guardafaunas en esta temporada llegaron muy bien alimentados. Y no se vio a ninguno empetrolado.

La reserva recibe alrededor de 50 mil turistas cada temporada. Un alto porcentaje, es extranjero. El pingüino es amigable con los visitantes siempre y cuando no toquen su nido. Por eso no se entiende como el turista español pudo quedarse con los huevos, sin al menos, ser picoteado.

La pelea por los nidos a veces es sangrienta entre los machos. Y más de una vez termina con uno de ellos muertos. Todos pretenden tener nidos cercanos al mar para realizar menos recorrido cuando van a busca alimento para la hembra y los pichones. Hay que decir además que estas aves palmípedas son monogámicas: la misma pareja se mantiene a lo largo de los 20 años, la expectativa promedio de vida de la especie.

Fuente: http://www.diariojornada.com.ar/27865/Sociedad/Ladron_de_pinginos
Fecha: 23.10.2011

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