jueves, 27 de octubre de 2011

Ser perro o gato en Madrid

Artículo de Julio Ortega Fraile, delegado de Libera! en Pontevedra

Si vive en la Comunidad de Madrid y tiene la mala suerte de que se le extravía su perro o su gato, ya puede pensar en cómo decirle a sus hijos que no lo volverán a ver vivo, porque esa es la alternativa más probable. Doña Esperanza Aguirre, en su nueva Ley de Protección Animal, reduce de quince a tres días la espera para matarlos en centros de recogida. Ese es el tiempo que la presidenta otorga de vida a las criaturas que cometieron el “delito” de perderse o de haber nacido sin un hogar. También prohíbe que se alimente a los animales de la calle, lo que equivale a declarar ilegal la labor altruista de muchos ciudadanos que además de darles de comer - normalmente a colonias de gatos - ayudan a que estén controladas a través de programas de esterilización y atención veterinaria pagada de su bolsillo.

El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid afirma que con esta normativa se mejora la protección de los animales. Curiosa, pero sobre todo siniestra y cínica la forma de entender el amparo a estas criaturas, cuando en vez de seguir el ejemplo de otros lugares en los que el sacrificio - excepto por razones de sufrimiento e inviabilidad del animal- está prohibido, en su feudo se les puede ejecutar (porque otro nombre no tiene) con una celeridad propia de ciertos campos dedicados a esos menesteres.

Imagino que es de ilusos esperar sensibilidad con perros o gatos en quien defiende a ultranza las corridas de toros. Para doña Esperanza el respeto a estas criaturas no deviene de su condición de seres vivos sino que es una cuestión de propiedad. Así, aquellos animales sin dueño conocido lo que merecen a su juicio es, según los casos, la desprotección absoluta o la muerte con inyección barata y de efectos lentos.

Por no afectar esta aberración directamente a humanos probablemente será una noticia sin alcance, como pasa casi siempre. Pero más allá de cuánto se hable de la nefasta suerte que estas pobres víctimas corren a partir de ahora en Madrid, lo cierto es que el Gobierno de esa Comunidad legisla para matarlas legalmente con las menores trabas posibles y arremete contra aquellas personas que demuestran una sensibilidad de la que ellos carecen. ¿Ley de Protección Animal? Tengan al menos la decencia de llamarla por su nombre: Ley de Masacre Animal. Esperanza… Su bautizo fue el paradigma del sarcasmo.

Fuente: http://www.20minutos.es/carta/1196090/0/ley/mascotas/madrid/
Fecha: 23.10.2011