miércoles, 28 de diciembre de 2011

¿Cuántos osos hay en España y dónde viven?

Artículo de la Fundación Oso Pardo

No es fácil contar los osos de un territorio. Es una especie forestal, difícil de ver y en general es imposible distinguir unos individuos de otros. Para evaluar su población, lo más recomendable es contar el número de osas con crías, ya que permanecen aquerenciadas en territorios más delimitados y realizan desplazamientos de menor alcance, lo que facilita su diferenciación. Si cada año contamos el número de hembras que se han reproducido podremos seguir el devenir de la población y analizar su tendencia.

Cordillera Cantábrica


Los censos de osas con crías se vienen haciendo en la Cordillera Cantábrica sistemáticamente y de forma homogénea y coordinada desde 1989 y, desde entonces, la población cantábrica ha mostrado un proceso de recuperación que ha alcanzado su punto máximo en los años 2007 y 2009 cuando se contabilizaron 21 osas con crías del año. Esta recuperación esperanzadora es bien visible en la subpoblación occidental y confirma el buen momento reproductivo y la tendencia demográfica positiva desde mediados de los noventa de esta subpoblación.

En la subpoblación oriental los osos también han experimentado un proceso de recuperación después del dramático declive de los noventa, aunque su situación es más grave, ya que el número de osas con crías se ha estancado y no pasa de dos o tres por año, y este núcleo no muestra el esperado y necesario repunte demográfico que lograría alejarlo de la extinción.

En conjunto, el territorio por el que habitualmente se mueven los osos cantábricos ocupa unos 4.900 km2. La población cantábrica se separa en dos subpoblaciones comunicadas por un incipiente y esperanzador movimiento de machos dispersantes, que ha llevado al descubrimiento en el verano del 2009 del primer cruce efectivo entre osos occidentales y orientales.

La subpoblación occidental se extiende por unos 2.800 km2, desde los Ancares lucenses y leoneses y el Alto Sil hasta los valles de Babia y Omaña en León y las cabeceras del concejo de Lena en Asturias. En este vasto territorio se estima que habitan unos 160 ejemplares de oso pardo.

Por su parte, la subpoblación oriental ocupa unos 2.100 km2 por la Montaña palentina, entre las cabeceras de los ríos Carrión y Pisuerga, y la Montaña oriental leonesa, con incursiones por terrenos del oriente de Asturias. Hay también presencia consolidada en los montes cántabros de Campoo de Suso y Liébana. Se estima que habitan en esta zona unos 30 osos.

Pirineos


El declive del oso pardo en los Pirineos ha sido inexorable y continuado ante la perseverante persecución humana. Con la muerte en noviembre de 2004 de Cannelle en Francia, la última osa autóctona de los Pirineos, la población osera pirenaica original, que contaba con 200 osos a comienzos del siglo XX, podía darse virtualmente por extinta, dado que el resto de los contados ejemplares supervivientes eran todos machos. En 2011 se considera que ya no quedan osos pirenaicos, por lo que la población actual está formada por ejemplares de origen esloveno procedentes tanto de una suelta inicial de dos hembras y un macho realizada en 1996-1997, como de otra más reciente efectuada en 2006 para reforzar la población tras la muerte de la última osa autóctona, y que estaba constituida por cuatro hembras y un macho. En las dos vertientes de los Pirineos viven actualmente en torno a 25 ejemplares. En 2010 se localizaron dos osas acompañadas cada una de dos oseznos.

En Francia, los osos viven entre los valles occidentales de Aspe y Ossau hasta el macizo del Carlit, en el departamento de los Pirineos orientales. Algunos ejemplares visitan las laderas pendientes y boscosas del nordeste de Andorra. En la vertiente meridional, los osos ocupan desde el valle del Roncal, en Navarra, hasta la Cerdanya, en Lleida-Girona. A lo largo de los Pirineos los osos se mueven por una vasta área de casi 10.000 km2, aunque las zonas más querenciosas son menos extensas y están más localizadas; en nuestro país, los valles de Roncal, y los de Ansó y Hecho (Huesca), son visitados por algunos ejemplares macho, pero las zonas que cuentan con mayor presencia de osos, incluyendo osas con crías, se localizan en los bosques leridanos del Val d’Aran y Pallars Sobirà.

Fuente y gráficos: Fundación Oso Pardo