viernes, 2 de diciembre de 2011

Los sapos de L'Aquila detectaron el terremoto tres días antes

Los científicos detectan que algunas especies perciben cambios químicos en aguas subterráneas que se generan cuando un terremoto está a punto de producirse

Los animales son capaces de prever los terremotos. Hasta ahora se sospechaba que así era. Ahora, los científicos tienen más datos para confirmar las suposiciones. Los investigadores comenzaron a investigar los efectos químicos de los terremotos después de ver una colonia de sapos que abandonaba su estanque en L'Aquila, Italia, en el 2009, días antes de un terremoto. Ese comportamiento se debió, según los científicos, a que fueron capaces de prever la catástrofe.

Los animales que viven en o cerca de aguas subterráneas son muy sensibles a cualquier cambio en su composición química, por lo que son capaces de detectar días antes de un terremoto las emisiones magmáticas profundas, causa de un terremoto.

El equipo, dirigido por Friedemann Freund de la NASA y Grant Rachel de la Open University del Reino Unido esperan que sus hipótesis sean confirmadas por biólogos y geólogos, para saber exactamente cómo los animales pueden ayudarnos a reconocer algunos de los signos que anuncian un terremoto inminente. El estudio ha sido publicado por la International Journal of Environmental Research and Public Health.

Comportamiento extraño

Los sapos de L'Aquila no son el primer ejemplo de la conducta animal extraña antes de un evento sísmico importante. Ha habido informes en toda la historia de los reptiles, anfibios y peces que se comportaron de manera inusual justo antes de un terremoto.

En 1975, en Haicheng, China, por ejemplo, mucha gente vio las serpientes salir de sus escondrijos un mes antes de que la ciudad fuese golpeada por un terremoto de gran magnitud. Lo extraño era que la proliferación de serpientes se produjo en pleno invierno. Las serpientes estaban en medio de su hibernación anual, y con temperaturas bajo cero se aventuraron a salir pese a que se arriesgaban a morir.

Los sapos de L'Aquila

Y los grandes terremotos son tan raros que los acontecimientos que los rodean son casi imposibles de estudiar en detalle. Aquí es donde el caso de los sapos de L'Aquila fue diferente. Un científico que afrontaba una tesis doctoral sobre los sapos de L'Aquila comprobó que todos los animales de la colonia, un total de 96, desaparecieron durante tres días. Científicos de la agencia espacial de EEUU se pusieron en contacto con ese científico para estudiar los cambios químicos que ocurren cuando las rocas se encuentran bajo un estrés extremo. Se preguntaban si estos cambios estaban relacionados con el éxodo masivo de los sapos. Las pruebas han revelado que no solo que estos cambios podrían estar relacionados, sino que también la corteza de la Tierra podría afectar directamente a la química de la laguna en la que viven los sapos y se reproducen.

El proceso

Los científicos de la NASA comprobaron que las rocas sometidas a fuertes tensiones tectónicas liberan partículas cargadas de electricidad. Las cargas eléctricas en forma de iones causan dolores de cabeza y náuseas en los seres humanos y elevan el nivel de serotonina, una hormona del estrés. En contacto con el agua, el proceso puede desembocar en la creación de peróxido de hidrógeno. Esta cadena de acontecimientos químicos podrían afectar a la materia orgánica disuelta en el agua del estanque y convertir la materia orgánica inocua en sustancias que son tóxicas para los animales acuáticos. Estos análisis podrían llevar a diseñar nuevos instrumentos capaces de detectar y predecir grandes terremotos días antes de que se produjesen.

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/los-sapos-laquila-detectaron-terremoto-1248538
Fecha: 01.12.2011

No hay comentarios: