domingo, 30 de octubre de 2011

Lily, la gran danés ciega, finalmente encontró nueva familia que la cuidará


"Encontraron hogar en el norte de Inglaterra con una muy amorosa familia. Esperamos que Lily y Maddison se muden a su nuevo hogar este fin de semana", confirmó al ser consultada por Infobae América Hannah Macey, de Dogs Trust, que tenía a los perros en adopción.

Los dueños de Lily y Madison habían dicho que ya no los podían seguir manteniendo, y corrían riesgo de ser separados.

La historia salió a la luz el lunes y debido a la gran repercusión mediática que desencadenó en todo el mundo, hizo que en apenas un solo día, hallaran a los nuevos "padres adoptivos" que cuidarán y albergarán a los dos canes.

Cuando un terrible accidente obligó a los veterinarios a extraerle los ojos a Lily, una gran danés, sus perspectivas de vida no parecían muy buenas. Pero nadie contaba con que su amigo Maddison intervendría como un perro guía para ella.

La pareja es inseparable desde hace años, pero enfrentó ahora otro problema: buscar un nuevo hogar porque su dueño ya no podía hacerse a cargo de ellos.

Parecía ser una tarea difícil, porque si alguien se interesaba en la gran danés, también tenía que adoptar a su perro guía, Maddison. Desde julio, ambos esperaban a que alguien los acogiera, hasta que apareció una familia del norte de Inglaterra.

Louise Campbell, gerente del centro Dogs Trust re-homing, en Shrewsbury, ciudad del condado Shropshire, Inglaterra, Reino Unido, dijo que Maddison es el perro guía de Lily y que si están fuera de la casa, Maddison la dirige y la toca para indicarle por dónde ir. Afirma que es muy conmovedor ver la manera en la que Maddison cuida de Lily.

Lily, que ahora tiene seis años, fue atropellada cuando era cachorra y el accidente dañó de modo irreparable sus globos oculares. Fue entonces cuando Maddison, que actualmente tiene siete años, se acercó a ella y desde entonces tienen una relación muy especial.

Al perder la vista, Lily desarrolló otros sentidos para saber cuando Maddison está cerca de ella. Duermen juntos y cada uno comprende muy bien sus ladridos, que son diferentes a lo ordinario. Se llevan muy bien y disfrutan de su compañía mutua.

Ambos son protagonistas de una verdadera amistad que no entiende de limitaciones humanas. Muchas veces se utiliza equivocadamente la palabra "animal" como ofensa. Esta historia ejemplar demuestra el amor y el sentimiento de amistad que un animal puede expresar y de los que muchas personas carecen.

Fuente: http://www.infobae.com/notas/613770-Lily-la-gran-danes-ciega-finalmente-encontro-nueva-familia-que-la-cuidara.html
Fecha: 28.10.11

Un perro recorre 50 kilómetros para visitar a su dueña en el hospital

Kristen Kelly conoció a Casey una lluviosa noche de diciembre del año 2007. El delgado y traumatizado perro vagaba por una ladera de la zona rural del Condado de Jackson (Oklahoma) sin dejar que nadie se acercara a él.

Kelly, al día siguiente, armada con alimentos, decidió ir a buscar al perro y capturarlo. Cuando lo encontró tenía un moratón en forma de bota en su abdomen y síntomas de dolor, seguramente de una paliza. Kelly lo llevó a su casa, lo limpió y le dejó tiempo para que se recuperase.

Cuando Oleta, la abuela de Kristen, se enteró del rescate, le preguntó si podía quedarse con el perro en su casa. Al principio pensó que la anciana no podría hacerse cargo del enérgico perro, pero finalmente aceptó.

El perro se instaló en casa de Oleta, adaptándose muy bien como si siempre hubiera vivido allí. Fue el protector de la casa y se pasaba los días persiguiendo al cartero y a los voluntarios que repartían comida por la zona.

El problema llego en marzo, cuando Oleta tuvo que ser trasladada a un centro de enfermería después de sufrir un derrame cerebral. Casey fue a vivir a la granja de Kelly y con frecuencia se desplazaban a la ciudad a visitar a Oleta.

La familia Kelly decidió hacer un viaje de seis días en agosto, dejando a Casey y a sus otros animales domésticos al cuidado de un amigo. Habían pasado tres días cuando el amigo los llamó para contarles que Casey se había escapado.

Volvieron a realizar una búsqueda, pero desgraciadamente el perro no aparecía por ningún lado. Finalmente decidieron comunicarle a Oleta que el perro había desaparecido. A Oleta se le rompió el corazón.

La noche del 19 de septiembre un asistente del hogar de ancianos vio a un pequeño perro sucio y delgado tratando de entrar en el edificio. El perro se le hacía muy familiar, pero debido a su aspecto no lo conoció.

Cuando el marido de Kelly hizo una visita el día siguiente, el ayudante le comentó lo del visitante de cuatro patas. No estaba seguro de que fuera Casey ya que habían pasado unos 50 días desde su desaparición y desde la granja de Kelley al hogar de ancianos donde estaba Olete había unos 11 kilómetros.

Sin que nadie se lo explique, el pequeño perro terminó exactamente donde quería, en los brazos de Oleta disfrutando los dos de su emotivo reencuentro.

Casey está de nuevo en la granja y sigue ganando peso después de su gran aventura. Oleta cumplirá 91 años en noviembre y dice que espera celebrar muchos más cumpleaños junto a su mejor amiga.

Fuentes: http://www.schnauzi.com/un-perro-recorre-50-kilometros-para-visitar-a-su-duena-en-el-hospital/
http://newsok.com/pet-tales-devoted-dog-couldnt-be-kept-from-his-master/article/3616201
Fecha: 24.11.2011