viernes, 6 de enero de 2012

Condenados tío y sobrino por robar más de 30 perros en una protectora

El Juzgado de lo Penal número 2 de Jaén ha condenado a dos varones, B.B.C. y J.B.R., sobrino y tío respectivamente, por haber robado entre 30 y 40 caninos que se encontraban en una protectora de animales de la localidad jiennense de Úbeda, habiendo sido recuperados todos ellos a excepción de uno, tal y como manifiesta la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press.

De este modo, los hechos tuvieron lugar en mayo de 2009, cuando los acusados, con ánimo de beneficiarse ilícitamente y tras forzar la puerta de entrada de la asociación protectora de animales, así como parte de la alambrada, sustrajeron de su interior entre 30 y 40 perros, si bien los desperfectos han sido tasados en 50,92 euros y el perro no recuperado en 50 euros.

Asimismo, en los fundamentos de derecho, el Juzgado de lo Penal señala que B.B.C. negó el robo imputado, pero reconoció que sí estaba en la nave de 'Los pipas' de Úbeda cuando fue sorprendido por la Guardia Civil, si bien en esa nave había unos 30 ó 40 perros y también cachorros. Además, indicó en su declaración que cuando él fue a la gasolinera a comprar tabaco para su tío "iban con él no nueve, sino cuatro perros, si bien no sabe por qué iban con él, creyendo que pertenecían a rumanos".

De igual forma, el acusado J.B.R. negó en su declaración el robo imputado, pero reconoció que sí estaba en la nave de 'Los pipas' cuando también fue sorprendido por la Benemérita y que en esa nave había el mismo número de perros mencionado, así como cachorros, que eran "de unos rumanos que había por allí".

De su lado, un agente de la Guardia Civil manifestó en el acto plenario que en la mencionada nave estaban durmiendo los dos acusados con los perros y con cachorros, si bien uno de los acusados tuvo que ir andando con los perros desde la perrera hasta la finca llevando en brazos a los cachorros, pues estos no podían andar tanto, y que en la nave había colgados del techo cordeles con huesos de jamón a unos metros del suelo, saltando los perros para cogerlos.

Además, el agente especificó que, de esta manera, los acusados se aseguraban de que los perros no se iban de allí. Sin embargo, la dueña de la perrera reconoció a los perros como sustraídos, de la misma forma que aseguró que en ese lugar no había ni rumanos ni ninguna otra persona en las inmediaciones, puesto que se trata de una nave aislada.

POR LA CARRETERA CON LOS CACHORROS

Por su parte, otro testigo, un varón que el día de los hechos se cruzó por la carretera de la aldea de Santa Eulalia a Úbeda a dos personas que iban hacia esta localidad andando con 30 perros, aseguró que se vio obligado a poner la primera marcha al coche para poder pasar. Dicho testigo reconoció fotográficamente, sin duda alguna, en dependencias policiales a B.B.C. como una de las dos personas, en concreto, el que llevaba los cachorros en los brazos.

Por todo ello, el Juzgado de lo Penal considera que existe prueba de cargo suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia de los acusados, por lo que les ha impuesto a cada uno de ellos la pena de un año y medio de prisión por un delito de robo con fuerza, así como a indemnizar a la entidad perjudicada, conjunta y solidariamente, el valor de un perro sustraído y no recuperado, 50 euros, y el valor de los daños causados en puertas, tasados en 50,92 euros.

Fuente: http://www.europapress.es/sociedad/medio-ambiente-00647/noticia-condenados-tio-sobrino-robar-mas-30-perros-protectora-animales-ubeda-jaen-20120105165614.html
Fecha: 05.01.2012

Los gorilas salvan a los ruandeses

El turismo para conocer a los grandes simios no para de crecer en Ruanda. Esto no sólo ayuda a la conservación de los gorilas, según sus cuidadores, sino también a la población local.

Artículo de Andrew Meldrum, Parque de los Volcanes (Ruanda) GlobalPost

Apartando a un lado una gran rama, entro en un claro y me topo cara a cara con Muninya, un gorila de montaña de 199 kilos. Me mira fijamente. Estamos a unos 15 metros de distancia, pero parece que podría agarrarme con uno de sus largos brazos desde ahí.

“Uh uhh uhh!”, gruñe Muninya, y nuestra guía ruandés responde, diciendo que los gruñidos fuertes son una llamada amistosa. Sigo a nuestra guía y salgo del claro.

Pronto los ocho miembros de nuestro grupo nos encontramos al borde del claro de la selva. Además de Muninya, vemos a otros 15 gorilas- cinco mujeres adultas y nueve adolescentes y pequeños.

Con un conjunto de músculos cubiertos de piel color azul-negro, Muninya tiene la espalda plateada distintiva de un hombre adulto. Ha conseguido atraer a las hembras de otros grupos que hay en el parque y es el jefe de su creciente familia.

La mayoría de los gorilas se tumban sobre su espalda y dormitan al sol. Han estado muy ocupados comiendo un desayuno de brotes de bambú y otros tipos de vegetación desde primeras horas del día, y ahora se echan una siesta a media mañana.

Excepto Kabatwa, la madre de los gemelos de ocho meses. Está tratando de dormir la siesta, pero los dos pequeños se suben al pecho y luchan entre ellos junto a la cabeza de su madre pisándole la cara. Visiblemente irritada, les aparta de su lado y les da una palmadita como si dijera: “tranquilizaos y descansad un poco”.

El grupo de gorilas sigue descansando en el claro de la selva, rascándose ociosamente las axilas.

A través del claro se divisa una vista del valle y, sorprendentemente, se vislumbran algunas casas. Es domingo y podemos escuchar los tenues ecos de la música de la iglesia.

Luego Muninya se cuela por un arbusto y se sienta al lado de los gemelos. Pronto la familia de gorilas se despierta. La joven madre Kabatwa se carga a los gemelos a la espalda y lanzándonos una mirada al pasar, trepa por delante de nosotros y desaparece entre los árboles de bambú.

Toda la familia le sigue y ágilmente rompe los brotes de las cañas de bambú, tira la cáscara exterior dura y mastica el núcleo jugoso. Los gorilas son vegetarianos. Un adulto come unos 66 kilos de plantas por día. Rara vez bebe agua, ya que ingieren mucho líquido de las plantas, nos cuenta el guía.

Los gorilas de montaña son la especie en mayor peligro de extinción de todos los grandes simios. Hay sólo 800 gorilas de montaña en la selva, y 280 de ellos están en el Parque de los Volcanes de Ruanda. El resto está en la vecina Uganda y en la República Democrática del Congo.

A pesar del tamaño relativamente pequeño del Parque Nacional de los Volcanes, de 62 kilómetros cuadrados, y de un alto nivel de presencia humana que lo rodea, Ruanda ha creado una población próspera de gorilas de montaña, así como un negocio en auge del turismo de gorilas.

En 1999, 417 turistas visitaron los gorilas de Ruanda, y para 2010 ese número había aumentado a 23.000 personas. Cada turista paga al parque una cuota de 500 dólares, que dan al parque unos ingresos considerables de 11,5 millones de dólares.

Para mantener el turismo sostenible, el Parque ha reducido sustancialmente el nivel de la caza furtiva, y ahora está registrando un número creciente su población de gorilas.

“Dian Fossey no estaba a favor del turismo, pero ahora estamos convencidos de que el turismo controlado puede ser beneficioso para los gorilas”, dice Félix Ndagijimana, director interino del Centro de Investigación Karisoke, el programa de Ruanda del Fondo Internacional de Gorilas Dian Fossey. Los gorilas están protegidos contra la caza furtiva y están controlados por los veterinarios.

Los gorilas habituados a los turistas humanos tienen mayores tasas de reproducción que los gorilas salvajes y mejor salud general. “Sin el turismo, probablemente ya no habría gorilas [en la zona]”, dice Ndagijimana.

No es fácil conseguir que los gorilas vivan tan cerca de las poblaciones humanas. Los seres humanos, que se ven atraídos por el suelo volcánico especialmente fértil, cultivan hasta los límites del Parque. Tradicionalmente, cazaban animales salvajes mediante trampas. Sin embargo, los parques han convencido a la mayoría para que dejen de hacerlo.

El 5% de la cantidad recaudada por los parques del turismo de gorilas se destina a la comunidad local. Además, contratan a los residentes de la zona para cuidar el parque.

“Nos hemos convertido, porque tenemos una vida diferente a cuando éramos cazadores furtivos”, dice Francois Ndungutse, de 40 años, presidente de una asociación de excazadores furtivos. El grupo tiene 565 miembros que han renunciado a la caza y ahora trabajan con el parque.

“Todos nuestros miembros están en niveles diferentes, pero todos hemos mejorado nuestras vidas con respecto a cuando éramos cazadores furtivos”, dice Ndungutse en un pueblo cerca del Parque de los Volcanes. Una docena de otros hombres lo rodean asintiendo con la cabeza en señal de aprobación.

"Hemos visto que las carreteras, la electricidad y las escuelas llegan a nuestra comunidad gracias al Parque", dice Ndungutse. "Ganamos dinero trabajando en él, con lo que podemos comprar carne de vacuno y ovina en el mercado. Y estamos enseñando a nuestros hijos para que sigan nuestro ejemplo”.

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/mundo/los-gorilas-salvan-a-los-ruandeses_7EnNhDq6d3DX3tziNVisU2/
Fecha: 06.01.2012

China: Clamor por una ley de protección animal


Numerosos activistas pro derechos de los animales en China están luchando por la introducción de una legislación que proteja a los animales, en un intento de poner freno a los abusos, como las matanzas y los espectáculos en zoológicos.

La primera ley integral sobre bienestar animal debería haber sido sometida a la legislatura china en 2009, pero “aún no hay un plazo concreto para su aprobación”, según reconoce en ‘China Daily’ Chang Jiwen, profesor de derecho de la Academia de Ciencias Sociales de China, quien dirigió el equipo que redactó la ley.

La Ley sobre Protección de Animales Salvajes es la única normativa existente al respecto en el país que prohíbe el tráfico y el abuso. Sin embargo, no protege a los animales que ya están en cautividad.

Las exigencias de una nueva legislación se han vuelto más acuciantes tras los casos de abusos a animales en internet como entretenimiento, ante la indiferencia generalizada y los activistas piden un compromiso más firme de la opinión pública para impulsar la adopción de nuevas normativas por parte de los legisladores chinos.

Fuente: http://spanish.china.org.cn/china/txt/2012-01/05/content_24332662.htm
Fecha: 05.01.2012